Lucía Astorga. 10 julio
Lanamme producirá una nueva mezcla de asfalto que contiene entre sus componentes plástico proveniente de botellas recicladas. El material se usará en un plan piloto que se desarrollará en el plantel municipal en Desamparados. Foto Jeffrey Zamora
Lanamme producirá una nueva mezcla de asfalto que contiene entre sus componentes plástico proveniente de botellas recicladas. El material se usará en un plan piloto que se desarrollará en el plantel municipal en Desamparados. Foto Jeffrey Zamora

Costa Rica inició este martes con las pruebas de un nuevo tipo de asfalto que incluye entre sus componentes botellas de plástico recicladas y cuya fórmula es única en Latinoamérica.

La nueva mezcla se diferencia de otras de tipo comercial y experimental, porque cuenta con un 3% de tereftalato de polietileno (PET, por sus siglas en inglés), un tipo de plástico muy usado para la elaboración de envases de bebidas y textiles.

Con esta propuesta se espera mejorar las características mecánicas de las mezclas asfálticas convencionales; como resistencia al deterioro por factores climatológicos y por el peso vehicular.

El compuesto fue desarrollado por un equipo técnico del Laboratorio Nacional de Materiales y Modelos Estructurales (Lanamme), como parte del proyecto 'Pavimentos Verdes', el cual inició hace unos ocho años en este centro de investigación de la Universidad de Costa Rica (UCR).

"Como parte de este programa (Pavimentos Verdes) lo que se estudió fue qué pasaría si se toma material de desecho y se incorpora a la carretera", indicó José Pablo Aguiar, coordinador de la Unidad de Materiales y Pavimento del Programa de Infraestructura del Transporte (PITRA) del LanammeUCR.

Para producir una tonelada de la nueva fórmula, se requieren como mínimo 1.000 botellas de plástico.

En un principio, la iniciativa se manejó como una forma de disponer de los residuos, pero a medida que se logró avanzar en las pruebas, los expertos comenzaron a notar beneficios muy importantes en el comportamiento de estos materiales.

"Tras nuestra investigación llegamos a confirmar que el PET es bastante noble y hasta compite muy bien con productos comerciales que se usan para las mezclas”, agregó Aguiar.

Es así como el proyecto 'Pavimentos Verdes' dio origen a este innovador plan piloto titulado 'Asfalto Verde', el cual requiere como mínimo 1.000 botellas de plástico por cada tonelada del material, creado a partir de la innovadora fórmula.

La iniciativa cuenta con el apoyo de la empresa Coca-Cola, que facilitará las botellas de plástico, la Fundación ALIARSE y la Municipalidad de Desamparados.

Prueba de fuego
El proyecto, titulado 'Asfalto Verde', busca comparar el desempeño de las mezclas asfálticas convencionales con el nuevo compuesto que incluye un 3% de PET. Foto Jeffrey Zamora
El proyecto, titulado 'Asfalto Verde', busca comparar el desempeño de las mezclas asfálticas convencionales con el nuevo compuesto que incluye un 3% de PET. Foto Jeffrey Zamora

Para Aguiar, lo más novedoso de este proyecto es que en agosto se sacará del laboratorio para ponerlo a prueba en el campo.

Este proceso se realizará en el plantel de la Municipalidad de Desamparados, donde, una vez que la mezcla esté lista, se construirá un tramo de 1 kilómetro de carretera, del cual 500 metros serán con asfalto modificado y los otros 500 metros con asfalto normal.

Con esto se espera recrear las condiciones reales que afrontaría la mezcla de plástico en la mayoría de las vías de nuestro país y comparar la calidad y funcionamiento de ambos compuestos.

Para poder realizar este estudio, Lanamme utilizará un vehículo llamado Simulador de Vehículos Pesados (HVS, por sus siglas en inglés), el cual imita algunos de los principales factores de desgaste que sufren las carreteras, como carga vehicular y humedad.

El HVS es un aparato móvil que cuenta con un juego de llantas en el medio, que se moviliza a distintas velocidades para adelante y para atrás, en dirección longitudinal, sobre una superficie de aproximadamente nueve metros.

Esta acción es lo que permite simular el peso de los carros en la vía y estimar rápidamente el efecto que esto tiene en el diseño.

En el mundo solamente existen 13 de estas unidades y es la primera vez que Lanamme la saca del laboratorio, tras adquirirla en el 2012, para realizar pruebas de este tipo. Los resultados estarían disponibles en un periodo de entre dos y cuatro meses.

Se espera que a largo plazo este proyecto se convierta en una opción viable que se pueda replicar en el resto de las carreteras del país.

Beneficios esperados
Para producir una tonelada de la nueva mezcla asfáltica, se utilizarán 1.000 botellas de plástico recicladas.. Foto Jeffrey Zamora
Para producir una tonelada de la nueva mezcla asfáltica, se utilizarán 1.000 botellas de plástico recicladas.. Foto Jeffrey Zamora

Si bien se trata de un plan experimental, único en su tipo, existen una serie de beneficios que la investigación espera comprobar, como por ejemplo, la posibilidad de que esta nueva mezcla tenga una mayor vida útil.

Otro aspecto positivo que según Lanamme podría tener este nuevo compuesto es la reducción del producto virgen que debe ser extraído; la piedra y la arena necesaria para crear la mezcla asfáltica convencional.

Lo anterior porque una porción de la misma se sustituirá con un producto de desecho, que, al ser reintegrado al ciclo de producción, se vuelve valorizable.

La nueva técnica para la elaboración del pavimento también podría reducir el impacto ambiental y traer consigo beneficios económicos, por la disminución de energía necesaria para la extracción de materiales, lo que a su vez se refleja en una disminución en la huella de carbono.