El Mercurio/GDA. 9 julio
Los investigadores compararon los genomas de 71 restos de perros hallados en Norteamérica y Siberia. Foto Archivo LN con fines ilustrativos
Los investigadores compararon los genomas de 71 restos de perros hallados en Norteamérica y Siberia. Foto Archivo LN con fines ilustrativos

El linaje de perros que vivían en América en la época precolombina no fue producto de una domesticación del lobo norteamericano por parte de los nativos. Al contrario, llegaron de Siberia ya domesticados junto a los grupos humanos que hicieron la travesía por el paso de Bering hace más de 10.000 años.

Así lo revela una investigación internacional liderada por científicos de la Universidad de Oxford, que comparó los genomas de 71 restos de perros hallados en Norteamérica y Siberia.

Los resultados aparecieron recientemente en la revista Science.

No obstante, dejaron un legado en la forma del tumor canino venéreo transmisible, un cáncer infeccioso que se contagia entre los perros cuando se aparean y que, según los investigadores, se habría originado en estos antiguos perros americanos.

El genoma de este tumor es el último vestigio de esa población canina ya extinta.

"Es fascinante que una población de perros que habitaron muchas partes de las américas por miles de años, y que era una parte integral de tantas culturas nativas americanas, haya desaparecido tan rápidamente", dice Greger Larson, directora bioantropóloga de la Universidad de Oxford (Inglaterra) y autora principal del estudio.

Aunque las razones específicas de la extinción, al menos en América del Norte, son todavía un misterio, Larsen estima que probablemente se debió "a los efectos combinados de la enfermedad, la persecución cultural y los cambios biológicos que comienzan con la llegada de los europeos".

Si bien popularmente se ha atribuido a las razas labrador y chihuahua un origen americano, en realidad son descendientes de razas eurasiáticas, introducidas en América entre los siglos XV y XX y que desplazaron a las nativas.

Tampoco serían parte del linaje desaparecido los perros sin pelo del Perú. A estos se les ha atribuido una descendencia directa de los que fueron compañía de los incas y otros pueblos precolombinos, y que figuran en representaciones artísticas.

Pese a que la raza fue declarada patrimonio nacional cultural, el análisis genético no encontró en ellos trazas relacionadas con los antiguos perros precolombinos.