Por: Silvia Artavia.   5 mayo
Se trata de una especie cuyas flores son verde con blanco. Sus hojas son muy delgadas; tienen el extremo curvado y la punta recogida. Foto: UNED para LN.
Se trata de una especie cuyas flores son verde con blanco. Sus hojas son muy delgadas; tienen el extremo curvado y la punta recogida. Foto: UNED para LN.

Una nueva especie de orquídea endémica apareció en el cantón de Corredores, Puntarenas, y fue nombrada Karen christianae, en honor a Christiana Figueres, costarricense y líder mundial en el tema del cambio climático.

Se trata de un espécimen del género Vanilla y con potencial comercial, la cual apareció cerca de la frontera con Panamá, en una zona de condiciones adversas, desprovista de áreas protegidas y con pocos parches de bosque producto de la agricultura y el urbanismo.

La planta fue hallada por Patricia Lehmann, estudiante de la carrera de Manejo de Recursos Naturales de la Universidad Estatal a Distancia (UNED), y el Jardín Botánico Lankester de la Universidad de Costa Rica (UCR) se encargó de hacer su descripción.

La orquídea, de flores verde con blanco, reconoce a Christiana Figueres por haber logrado, en el 2015, que 195 países firmaran el Acuerdo de París.

Esta es una iniciativa enmarcada en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, en la cual las naciones se comprometen a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero para el 2020 y, con esto, disminuir el calentamiento global.

Especia amenazada

La nueva orquídea se distingue de otras por poseer hojas muy delgadas, con el extremo curvado y la punta recogida.

Antes de descubrir esta nueva especie, los investigadores habían logrado identificar solo dos tipos de vainilla en Costa Rica, las cuales ya eran conocidas en países vecinos.

Según Adam Karremans, especialista del Jardín Botánico Lankester, el hallazgo significa un gran reto para la conservación de esta planta, sobre todo porque es una especie seriamente amenazada.

“Las orquídeas tienen suficiente presión porque las personas las recolectan, les gusta tenerlas en sus casas y también las comercializan. Con mucho más razón las vainillas, por su potencial comercial”, precisó Karremans en un comunicado.

La mayoría de las orquídeas crecen encima de los árboles. Las vainillas, en cambio, nacen en el suelo y luego empiezan a subirse a los árboles como enredaderas. Pueden alcanzar alturas de hasta 30 metros. Foto: UNED para LN.
La mayoría de las orquídeas crecen encima de los árboles. Las vainillas, en cambio, nacen en el suelo y luego empiezan a subirse a los árboles como enredaderas. Pueden alcanzar alturas de hasta 30 metros. Foto: UNED para LN.

Además, agregó el científico, se trata de un tipo de planta de cuyas características biológicas y ecológicas se conoce muy poco.

“De la biología de la vainilla en condiciones naturales no se conoce nada, no solo en Costa Rica, sino también en todo el mundo. Es un cultivo muy comercial y la comunidad científica no sabe exactamente cómo se dispersan las semillas, cuál insecto poliniza las flores u otros aspectos básicos sobre cómo este cultivo se reproduce”, afirmó el experto.

Particular espécimen

Las plantas encontradas de Karen christianae crecían sobre algunos árboles a orillas de un riachuelo, en una finca privada al lado de la carretera Interamericana.

Así lo especificaron Karremans y Lehmann en un artículo publicado en la sección científica de la revista Orchids, de la Sociedad Americana de Orquídeología.

A diferencia de la mayoría de las orquídeas, que crecen encima de los árboles, las vainillas nacen en el suelo y se "suben" a los árboles como enredaderas. Pueden, incluso, alcanzar alturas de hasta 30 metros.

Por ese motivo, la presencia de árboles cerca de ellas, que les permiten subir, son esenciales.

Según ambos científicos, las especies silvestres de vainilla podrían tener características importantes para el mejoramiento genético del cultivo. Con esto se podrían desarrollar variedades con mejor producción, mayor cantidad de vainillina y más resistencia a las enfermedades.

Aunque en todos los trópicos del planeta existen especies de vainilla, la de uso comercial es originaria de América, específicamente de México y Centroamérica.

Fue hasta después de la llegada de los españoles a nuestro continente que esta se dio a conocer al resto del mundo, debido a que el compuesto aromático que tienen sus frutos, llamado vainillina, solo lo tienen las especies americanas.

El Jardín Botánico Lankester, dedicado al estudio de la diversidad de orquídeas del país, cuenta con un proyecto sobre la vainilla y trabaja en la búsqueda de estas plantas.