Irene Rodríguez. 11 mayo
El alcohol aporta mucho azúcar. Foto: Shutterstock.com
El alcohol aporta mucho azúcar. Foto: Shutterstock.com

Cada vez más costarricenses mayores de edad toman bebidas alcohólicas. Sin embargo, la cantidad que ingieren, así como el porcentaje de personas que tienen episodios de consumo abusivo y se intoxican bajó desde 1990.

Un informe publicado en la más reciente edición de la revista médica The Lancet señaló que los ticos de 18 años en adelante que dicen abstenerse del consumo de licor bajaron entre 1990 y 2017, al pasar de 29% a 26%. En otras palabras, quienes dicen tomar pasaron de un 71% a un 74%.

Para averiguar lo que se ingiere en un año, este informe midió la cantidad de alcohol puro. Este número surge tras eliminar los otros componentes de una bebida alcohólica. Así, una cerveza de 355 mL con un 5% de alcohol, tiene 1,78 ml de alcohol puro.

Esta cifra se saca según la cantidad total de adultos en un país, y no entre los tomadores. Es decir, que si se toma en consideración a solo los tomadores, estos números per cápita crecerían.

De acuerdo con el reporte, los costarricenses pasaron de tomar 7,6 litros de alcohol puro al año en 1990 a 4,69 en el 2017. Las proyecciones que realizan los autores del documento indican que la tendencia continuará a la baja para 2030, cuando se prevé que el consumo sea de 3,99 litros de alcohol puro al año.

Para poner un ejemplo, los autores indican que consumir 6,9 litros de licor equivale a tomarse cada día una cerveza de 330 mililitros.

Las personas que tienen episodios de consumo abusivo de licor (más de 60 gramos de alcohol en el último mes) también han disminuido gradualmente, al pasar de 21% a 19%. Pero sobre este tema hay otras fuentes que hablan de qué es un consumo nocivo.

El Centro de Control de Enfermedades de Estados Unidos (CDC, por sus cifras en inglés), define que hay abuso de licor cuando un hombre toma más de 15 tragos por semana o más de cinco por ocasión. Por su parte, una mujer tendrá un consumo nocivo si ingiere ocho tragos o más a la semana o cuatro tragos por ocasión.

Un trago se define como una cerveza de 12 onzas (355 mililitros, ml); 5 onzas (148 ml) de vino, o 1 1/2 onzas (44 ml) de un trago de licor destilado, como ron, vodka, ginebra, brandy o whisky.

Los expertos concluyen que, por evento, las mujeres no tomen más de dos tragos y los hombres no tomen más de tres.

“Es un asunto con evidencia científica. Las mujeres tenemos menos masa muscular, menos agua y más grasa que los hombres. También tenemos menos enzimas en el hígado. Todo esto hace que podamos sentir los efectos dañinos del alcohol con menos cantidad”, expresó Lucila Cisneros, de Consumo Inteligente.

Hombres y mujeres sí toman diferente en Costa Rica

Si nos vamos a las estadísticas nacionales por sexo, los hombres y mujeres sí toman distinto y, viendo las cifras, ellas se alejan de ese consumo nocivo.

En nuestro país, los hombres consumen casi siete veces más licor que las mujeres, pues ellos ingieren 7,31 litros de alcohol puro al año, mientras que ellas toman 1,39.

Consumo de licor en Costa Rica
Consumo de licor en Costa Rica

La abstinencia de bebidas alcohólicas también es mayor en ellas, pues el 32% indica no haber ingerido licor en el último año, contra el 19% de los hombres.

En cuanto a episodios de consumo abusivo, estos se presentan solo en el 10% de las mujeres, contra el 28% de los hombres.

“Factores sociales y culturales también impulsan esto. Es algo que se ve en todos los países de América Latina. Todavía seguimos arrastrando la cultura machista de asociar el licor con lo masculino, con que los ‘machos’ toman más y aguantan más y que es mal visto que una mujer se pase de tragos. Todo esto sigue teniendo repercusiones en la realidad”, afirmó la socióloga Catalina Vega.

Consumo mundial si aumentó y esto preocupa

Los autores del informe señalan que el consumo de bebidas alcohólicas sí aumentó a nivel mundial, y las cifras no son despreciables: entre 1990 y el 2017 subió en un 70%. Pasó de 20.999 millones de litros de alcohol puro al año a 35.676 millones.

Si se revisa el consumo per cápita entre los mayores de edad, pasó de 5,9 litros a 6,7, y se prevé que para el 2030 llegue a 7,6 litros de alcohol puro al año.

De acuerdo con el documento, la mayor parte de los aumentos se dieron en países de ingresos bajos y medios, y en los de ingreso alto la ingesta de bebidas alcohólicas se mantuvo estable.

Las previsiones sugieren que para el 2030 la mitad de los adultos del mundo tomará alcohol, y casi una cuarta parte (23%) tendrá consumo abusivo al menos una vez al mes.

La preocupación no es antojadiza. El Reporte Global del Estado del Alcohol y Salud 2018, difundido en setiembre pasado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) subrayó que una de cada 20 muertes en el mundo se debe al consumo excesivo de bebidas alcohólicas. Casi tres millones de personas fallecen al año como consecuencia del abuso del licor. Tres de cada cuatro de estos muertos son hombres.

A esto se le debe sumar personas que no morirán, pero sí sufrirán enfermedades relacionadas con estas sustancias. Por año, 237 millones de hombres y 46 millones de mujeres tendrán algún tipo de padecimiento (como cirrosis, males cardíacos o algún cáncer relacionado con el alcohol) o sufrirán heridas o lesiones en accidentes de tránsito o actos violentos.

El país del mundo con mayor consumo es Moldavia (Europa Oriental). En este lugar se ingieren 15,05 litros de alcohol puro por año per cápita. El porcentaje de abstemios es de solo el 13%. No obstante, sus episodios de abuso no son tan fuertes como en otros países. En este caso, el 22% de las personas registra un consumo más nocivo. Esto puede deberse a que las personas toman de forma constante (a diario, inclusive) pero no abusan.

Quienes registran más consumo abusivo son los hombres de Guinea Ecuatorial (África subsahariana), el 78% tiene episodios de consumo nocivo. Y se prevé que para el 2030 llegue al 80%.

Por su parte, el país en el que menos se toma es Kuwait. Allí, el consumo per cápita es de 0,05 litros de alcohol puro al año. Además, el 98% de personas se abstiene de estas bebidas y el registro de episodios de consumo abusivo se mantiene en 0%.

“La presencia del alcohol es prevalente alrededor del mundo, pero hay claras diferencias regionales que pueden ser atribuidas a la religión, implementación de políticas relacionadas con el alcohol, y crecimiento económico. Este último factor parece explicar el incremento global en el uso de alcohol en las décadas pasadas. Por ejemplo, el crecimiento económico de algunos países como China e India fue acompañado de un incremento de la ingesta de licor”, señaló en conferencia de prensa Jakob Manthey, autor principal del reporte.

Y añadió: “Basados en estos datos, la meta de la OMS de reducir el consumo nocivo de alcohol en un 10% para el 2025 no va a alcanzarse. En su lugar, el uso de alcohol seguirá como una de los factores de riesgo en el futuro próximo, y su impacto probablemente aumente. Se requiere implementar políticas eficaces, especialmente en los países que tienen mayores aumentos en la ingesta de bebidas alcohólicas”.