Por: Yeryis Salas.   11 julio
Así luce la cocina del Hospital San Juan de Dios. La administración reconoce que urgen mejores. / Fotografía José Cordero
Así luce la cocina del Hospital San Juan de Dios. La administración reconoce que urgen mejores. / Fotografía José Cordero

Este miércoles los pacientes internados del Hospital San Juan de Dios desayunaron yogur y galletas y durante el almuerzo se sirvieron sándwiches fríos.

Además, se autorizó que las familias les llevaran comida desde sus casas, siempre y cuando el afectado no tuviera restricciones alimentarias.

Estas fueron las alternativas que implementaron las autoridades de este centro médico para enfrentar la huelga de 45 trabajadores del servicio de Nutrición, que afecta al centro médico durante todo el día.

Este grupo exige mejoras en la infraestructura y los equipos de la cocina, pues sostienen que están en "pésimo estado".

Empero, la directora del Hospital, Ileana Balmaceda, alegó que los cambios que demandan los empleados de la cocina ya fueron realizados, por lo que no entiende la razón de la protesta.

“Los equipos obsoletos ya se cambiaron. No entiendo la preocupación del grupo sindical, la jefatura de Nutrición ha informado sobre la evolución del proceso”, declaró Balmaceda.

“Estamos conscientes de que la infraestructura no es la óptima, el hospital es muy viejo. Las condiciones son esas hasta tanto no podamos resolverlas con una edificación nueva”, dijo Ileana Balmaceda en conferencia de prensa. Fotografía José Cordero
“Estamos conscientes de que la infraestructura no es la óptima, el hospital es muy viejo. Las condiciones son esas hasta tanto no podamos resolverlas con una edificación nueva”, dijo Ileana Balmaceda en conferencia de prensa. Fotografía José Cordero

Asimismo, indicó que la orden del Ministerio de Salud, girada desde el 2015, sí había sido atendida, y producto de ella se repararon cielo rasos, se pintaron paredes y se repusieron equipos.

No obstante, admitió que las condiciones de la cocina no son las mejores, pero explicó que ya está en proceso un estudio de factibilidad que finalizaría en dos o tres meses para una remodelación que atienda las necesidades de los próximos 20 o 30 años.

“Estamos conscientes de que la infraestructura no es la óptima, el hospital es muy viejo. Las condiciones son esas hasta tanto no podamos resolverlas con una edificación nueva”, dijo Balmaceda en conferencia de prensa.

“Hay unas variables que hay que considerar, como qué vamos a hacer mientras se esté construyendo, entonces es un estudio de factibilidad que no es solo para la construcción de un servicio, sino que tiene que incluir toda la logística de cómo se va a dar el servicio durante ese periodo”, explicó la arquitecta del proyecto, Paquita González.

Servicio de cocina en "cuidados paliativos"

Eduardo Arias, dirigente de la Unión Nacional de Empleados de la Caja y la Seguridad Social (Undeca) y cocinero del Hospital, afirmó que la cocina sigue sin cumplir con las medidas de higiene que exige el Ministerio de Salud, pues caen pedazos del cielorraso y tienen que convivir con ratas y cucarachas.

Eduardo Arias empleado del Hospital y representante de Undeca, exige respuestas a la problemática en el área de cocina del centro médico. Fotografía José Cordero
Eduardo Arias empleado del Hospital y representante de Undeca, exige respuestas a la problemática en el área de cocina del centro médico. Fotografía José Cordero

Arias aseguró que han pasado tres años desde que se empezó a hablar de estudios de factibilidad, pero no les informan sobre ningún avance concreto.

"Hace más de tres años que estamos con esto, esperando un estudio, pueden hablar de estudios pero no de un presupuesto, lo que necesitamos es algo base, algo fundamental, que es por lo que estamos haciendo este movimiento. Este servicio está en cuidados paliativos, lo que necesitamos es una remodelación completa", declaró.

Entre miércoles y jueves los sindicatos y directivos de la CCSS llegaron a un acuerdo para adquirir nuevos equipos en los próximos meses, cambiar el techo, poner motores a la campana de extracción, sustituir cañerías y gestionar trámites para la construcción de una nueva cocina que estaría lista en al menos tres años.