Carlos Cordero. 24 mayo
Según el sector tecnológico, en el país hay un déficit de hasta 8.000 informáticos, pero 6% de los graduados de las universidades públicas y privadas sufren desempleo de acuerdo con un estudio de Conare. (Foto Diana Méndez / con fines ilustrativos)
Según el sector tecnológico, en el país hay un déficit de hasta 8.000 informáticos, pero 6% de los graduados de las universidades públicas y privadas sufren desempleo de acuerdo con un estudio de Conare. (Foto Diana Méndez / con fines ilustrativos)

La mayoría de las carreras profesionales con pleno empleo (ocupación al 100%), no coinciden con las 10 ocupaciones con más demanda en el sector privado, especialmente en el sector de servicios, de tecnología y de inversión externa.

Así se desprende del informe del Observatorio Laboral de Profesionales (OLaP), del Consejo Nacional de Rectores (Conare), presentado a finales de abril pasado.

Al mismo tiempo, las disciplinas de ingeniería y computación, que son las más solicitadas en esos sectores, incluso con déficit de hasta 8.000 informáticos en el país, según el sector de software, presentan algún nivel de desempleo, de acuerdo con este estudio.

La situación tiene más relación con la pertinencia de los planes de formación, los perfiles y las competencias laborales de los profesionales y las exigencias de los sectores productivos en la actualidad, que enfrentan un acelerado cambio tecnológico.

“El 35% de las vacantes son difíciles de cubrir”, afirmó Dahiana Arias, gerente país de Manpower, firma especializada en reclutamiento. “Costa Rica tiene los profesionales y están en la calle, pero las competencias no”, añadió.

Carreras con pleno empleo versus las más demandadas en servicios
Carreras con pleno empleo versus las más demandadas en servicios
¿Por qué hay pleno empleo en algunas profesiones?

El estudio del Conare compiló la respuesta de graduados entre el 2011 y 2013, de 134 disciplinas de universidades públicas y privadas.

Según ese informe, el 90% de los graduados tenía empleo cuando se los encuestó.

Las carreras con indicadores desfavorables de empleo incluían a biología, geografía, antropología, periodismo, educación preescolar y terapia respiratoria.

Las carreras con indicadores óptimos de empleo eran estadística, microbiología, imagenología, optometría, administración de producción y de seguros, currículo, derecho penal, física y gestión de tecnología.

De ellas, solo gestión de tecnología se encuentra entre las más solicitadas por el sector productivo local o el sector de servicios, de ciencias de la vida, de manufactura avanzada o de carreras técnicas elaborado por la Coalición Costarricense de Iniciativas de Desarrollo (Cinde).

“El estudio es una herramienta para las universidades de por qué las carreras no llenan las necesidades profesionales exigidas”, afirmó Olman Madrigal, también investigador del Conare.

La mayoría de las carreras que tienen pleno empleo tienen poco tiempo de estar abiertas y son pequeñas, con un número reducido de graduados: menos de 50 profesionales, indicó Karen Corrales, investigadora del Conare.

Tampoco son carreras que enfrenten una alta demanda en el país.

De hecho, la gran mayoría de los graduados de esas profesiones con pleno empleo se ubicaron en el sector público, tanto en gobierno como en instituciones autónomas, y son asalariados (véase gráficos).

Profesiones como las ingenierías suelen estar ligadas más con al grupo de los trabajadores independientes, y al sector privado.
Profesiones como las ingenierías suelen estar ligadas más con al grupo de los trabajadores independientes, y al sector privado.
Dificultades para cubrir plazas

Las dificultades para cubrir varios tipos de puestos se presenta incluso en áreas como ingeniería, donde desde el año 2000 al 2016 se han graduado 17.212 profesionales, de acuerdo con las estadísticas de Conare.

Pero el estudio realizado entre graduados indica que en esta área un 2,5% de los profesionales tenía problemas de empleo.

En informática, el 6% de los graduados también enfrentaban dificultades para encontrar un trabajo.

El problema tiene que ver con los perfiles y las competencias del mercado, el déficit en el dominio de idiomas, la carencia de habilidades blandas, la falta de certificaciones y las dificultades de muchas personas para hacer la reconversión profesional.

En este último caso se trata de la habilidad para cambiar de área, sector o profesión cuando el área en que empezaron su carrera profesional fue desplazada por otras nuevas industrias.

“Si no se reconvierte con nuevas habilidades y competencias, después de haber trabajado muchos años en un sector específico, la persona puede quedar desfasado y enfrentar una situación de desempleo”, advirtió Damaris Sánchez, directora de consultoría de PwC, que también brinda servicios de reclutamiento de talento.

En ingeniería y en computación hay un mayor porcentaje de profesionales que trabajan en el sector privado, en lo propio o son independientes en comparación con las carreras del grupo de pleno empleo, según el estudio de Conare.

También ocurre que las carreras con más problemas de empleo –como biología, geografía, antropología y periodismo– mantienen planes de estudios y perfiles profesionales con pocos ajustes y enfrentan fuertes cambios en sus industrias.

“Estas carreras no se han transformado en más de 15 años. Podrían tener alta demanda en el mercado si evolucionan a la economía del conocimiento”, afirmó Vanessa Gibson, gerente de clima de inversión de Cinde.

Aparte de la exigencia en idiomas, las empresas también demandan personal con certificaciones en sistemas SAP, Cisco, Oracle, Scrum, Microsoft, seguridad informática, normas de calidad ISO o Lean Six Sigma y gerencia de proyectos, según sea el puesto.

Los especialistas insisten que, más que actualización profesional, las personas deben tener claro que se requiere capacitación y certificación de sus competencias técnicas.

Trabajo en equipo y liderazgo son dos de las cualidades mejor valoradas por las firmas externas.
Trabajo en equipo y liderazgo son dos de las cualidades mejor valoradas por las firmas externas.