Agencia AFP. 15 mayo
Los valores de cambio de moneda se ven en la junta de compra-venta de una oficina de cambio en el centro de Buenos Aires el 15 de mayo de 2018. AFP PHOTO / Eitan ABRAMOVICH
Los valores de cambio de moneda se ven en la junta de compra-venta de una oficina de cambio en el centro de Buenos Aires el 15 de mayo de 2018. AFP PHOTO / Eitan ABRAMOVICH

Buenos Aires. La depreciación del peso argentino amainó este martes 15 de mayo merced a la intervención del Banco Central, que desplegó todo su arsenal para prevenir una fuga masiva de capitales, en coincidencia con el vencimiento de letras por el equivalente a la mitad de sus reservas.

En las pizarras el peso ganó 3,61% al cierre de la jornada, con un tipo de cambio de 24,63 por dólar; un día después de haber cedido 6,23%. En el mes, la moneda argentina se ha depreciado 12,63% ante el billete verde.

Este martes vencieron letras del Banco Central por unos 650.000 millones de pesos (unos $25.000 millones al cambio de la jornada) y en el mercado había expectativa por saber si el organismo emisor logrará tentar a los inversores a mantenerse en la moneda nacional con tasas que ya elevó al 40% anual el 4 de mayo.

Ni las conversaciones para un auxilio financiero del Fondo Monetario Internacional, ni el respaldo explícito de los gobiernos de Estados Unidos, China, Japón y Alemania, detuvieron por ahora la corrida que se inició en marzo y se intensificó en las últimas semanas.

El Banco Central sacrificó más de $10.000 millones de sus reservas que el lunes finalizaron en $53.411 millones.

“Entendemos la angustia y miedo que generan estos vaivenes (del mercado), pero hay un liderazgo necesario que toma las decisiones para evitar la crisis y seguir creciendo”, dijo este martes Marcos Peña, jefe de Gabinete.

Al cierre de la jornada, el pulso entre el mercado y el Banco Central parecía haberla ganado el banco.

“Sin embargo, es prematuro aventurarse, hay que esperar varios días para saber si la corrida ha cesado”, dijo a la AFP Eduardo Blasco, analista financiero de Maxinver.

“Es prematuro aventurarse, hay que esperar varios días para saber si la corrida ha cesado”, dijo a la AFP Eduardo Blasco, analista financiero de Maxinver.

“Hay algunas señales de que los nervios principales están más calmados en los grandes operadores, (…) pero la angustia sigue en los pequeños ahorristas que compran aunque el dólar esté subiendo”, sostuvo Blasco.

Tanto el lunes como este martes el Banco Central ofreció intervenir fuerte. Pero el lunes finalmente sólo vendió $408 millones.

“La jugada del Banco Central de ofrecer $5.000 millones a 25 pesos parece haber dado frutos”, consideró Blasco.

El Banco a su vez estimuló las tasas y se espera que las lleve este martes hasta el entorno de 50%.

“Es parte del ejercicio, hay que poner un tipo de cambio que el mercado no considere atrasado y se evite así el traslado masivo al dólar”, dijo a la AFP Ramiro Castiñeira, analista de Econométrica.

El gobierno admitió que la desconfianza está detrás de la reacción de los mercados.

“Argentina está en un escalón más bajo de confianza”, dijo Peña.

“El FMI ha apoyado este programa económico. Obviamente sí va a haber una demanda, pero no sólo del Fondo Monetario, también de los mercados, que dado este escalón más bajo de confianza, nos comprometamos con una aceleración de ir hacia la convergencia fiscal. Esa es una responsabilidad de los argentinos”, señaló Peña.

El presidente tuvo estos días reuniones de emergencia con cámaras empresarias, gobernadores opositores y referentes políticos en busca de respaldo.

“Estamos enfrentando un shock: en este periodo, vamos a tener algo menos de crecimiento y algo más de inflación”, admitió el ministro de Hacienda Nicolás Dujovne.

La inflación de Argentina fue de 2,7% en abril, con lo que acumula 9,6% en el primer cuatrimestre.

El Gobierno se fijó un 15% como meta de inflación para 2018, pero el FMI calcula 19% y analistas locales 25%.

En 2017, el crecimiento fue de 2,8% y este año el FMI proyectó 2%.

Organizaciones sociales y sindicales rechazan la decisión del Gobierno de acudir al FMI y le reclaman un cambio de política económica que frene el ajuste en una sociedad con profundas desigualdades y un 25,7% de pobreza al cierre de 2017.