Marvin Barquero. 5 agosto
El grupo Cefa-Fischel argumentó de nuevo que el procedimiento en su contra tuvo irregularidades y es contrario a los intereses de los consumidores. Aquí la farmacia en el centro comercial Oxigeno. Foto Jeffrey Zamora
El grupo Cefa-Fischel argumentó de nuevo que el procedimiento en su contra tuvo irregularidades y es contrario a los intereses de los consumidores. Aquí la farmacia en el centro comercial Oxigeno. Foto Jeffrey Zamora

El Grupo Cefa-Fischel cuestionó, mediante un recurso de recusación, la imparcialidad de ocho de los 10 miembros de la Comisión para la Promoción de la Competencia (Coprocom) en el caso presentado en su contra por el Grupo Cofasa.

Esta acción se tiene que resolver antes de dejar en firme o rechazar un voto del 4 de diciembre del año pasado, en el cual se le impuso una multa preliminar de ¢11.891 millones a Cefa-Fischel, por presuntas prácticas monopólicas.

La recusación, un recurso previsto en la legislación, incluyó en este caso (además de los ocho comisionados), a dos funcionarios de la Unidad Técnica (UT) de apoyo a la Coprocom, así como a la ministra de Economía, Industria y Comercio (MEIC), Victoria Hernández, y al viceministro de ese despacho, Carlos Mora.

Este recurso es un incidente procesal que se interpone por sospecha de que va a haber falta de imparcialidad del comisionado. En general, se refiere a un eventual conflicto de intereses y solicita que los comisionados y funcionarios no puedan revisar el caso.

Ni Coprocom ni Cefa-Fischel explicaron, ante consultas, cuáles son los cuestionamientos a cada comisionado y a cada funcionario del MEIC. Adujeron que el proceso está abierto y no pueden dar detalles de lo expuesto por las partes.

José David Zúñiga, vocero de Cefa-Fischel, adujo que no se pueden referir directamente porque el proceso administrativo se encuentra en curso legal. “Nos vemos imposibilitados de discutir públicamente detalles de nuestra defensa”, especificó.

“Estamos en el derecho y a la vez la obligación de recurrir, en todas las instancias, una resolución arbitraria, producto de un procedimiento en el que identificamos irregularidades y contraria a los intereses de los consumidores”, agregó el representante de Cefa-Fischel.

La Coprocom impuso preliminarmente la multa de ¢11.891 millones al Grupo Cefa-Fischel, en diciembre pasado, pero no se conoció sino hasta febrero, al concluir que abusó de su posición de dominio al realizar prácticas de monopolio en el mercado de medicamentos.

El caso contra Cefa-Fischel data de junio del 2012 y es una de las denuncias de más tiempo en resolución. Sin embargo, los cuestionamientos se hicieron hasta después de conocerse el fallo.

La denuncia se tramitó porque el grupo Cefa-Fischel concentra en una sola empresa la fabricación, importación, compra a fabricantes locales, distribución mayorista y venta al detalle de los medicamentos, lo cual le confiere poder y control en el mercado. Así, las farmacias minoristas independientes deben adquirir productos a Cefa-Fischel, los cuales este grupo, a su vez, vende en sus farmacias supuestamente a menores precios.

Luego del fallo preliminar, Cefa-Fischel acudió al recurso de revocatoria a finales de febrero pasado. Unos días después presentó la recusación, pero no se conoció públicamente sino hasta ahora.

“Estamos en el derecho y a la vez la obligación de recurrir, en todas las instancias, una resolución arbitraria, producto de un procedimiento en el que identificamos irregularidades y contraria a los intereses de los consumidores”. José David Zúñiga, vocero de Cefa-Fischel

La norma dice que se debe resolver antes de seguir con el caso, por lo cual la resolución final de la Coprocom no se ha podido tomar.

Farmacias Fischel, la distribuidora de medicamento Cefa, y Farmacias La Bomba (cadena de farmacias de bajo costo), son propiedad de Grupo Cuestamoras.

Análisis del recurso

Rodolfo Cheves, presidente de la Coprocom, y Yanina Montero, directora de la Unidad Técnica de Apoyo a esa Comisión, señalaron que el caso de esta recusación es complejo, pues hasta ahora se habían tenido acciones de ese tipo contra uno o dos miembros del grupo, pero nunca contra casi todos y contra funcionarios del MEIC.

Cuando se trata de uno o dos casos, el resto de comisionados de la Coprocom analiza los argumentos en contra y la defensa aportada por los recusados y decide si se deben inhibir de ver el caso en cuestión. Pero en esta ocasión son ocho los recusados.

“Este recurso es un incidente procesal que se interpone por sospecha de que va a haber falta de imparcialidad del comisionado”. Yanina Montero, directora de Coprocom

Una de las opciones es que cada comisionado salga de las sesiones (uno por uno los ocho) y el resto decida sobre su caso y la otra elevar la decisión a instancias superiores, en este caso el Consejo de Gobierno, pues los jerarcas del MEIC también están incluidos en la recusación.

Según Montero, los miembros de la Coprocom están analizando todos los temas legales antes de decidir por dónde encaminan la decisión acerca del recurso de recusación.

En tanto, Zúñiga sostuvo que la prueba más vehemente de que el actuar de Cefa-Fischel es legítimo es que los supuestos efectos anticompetitivos que hace siete años se adujo se darían, nunca se materializaron y, por el contrario, el mercado de farmacias es hoy más competido que nunca. Como prueba de ello, añadió, en el 2011 había 943 farmacias, y el año pasado cerró con 1.186 negocios del tipo activos, según datos del Colegio de Farmacéuticos.

De esa manera, continuó Zúñiga, En esos siete años, el aumento neto de farmacias (excluyendo las que cerraron) fue del 25%. En términos netos, dijo, se abrieron un promedio de 29 nuevas farmacias por año, y la mayor participación de mercado corresponde a farmacias independientes.