Óscar Rodríguez. 22 septiembre
El edificio Laureano Echandi, construido en 1965, será sometido –a partir de junio del 2019– reforzamiento estructural, mecánico, eléctrico y arquitectónico valorado en ¢25.000 millones. Foto: Rafael Pacheco.
El edificio Laureano Echandi, construido en 1965, será sometido –a partir de junio del 2019– reforzamiento estructural, mecánico, eléctrico y arquitectónico valorado en ¢25.000 millones. Foto: Rafael Pacheco.

La Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) destinará ¢34.000 millones de la contribución obrero-patronal al seguro de salud, para financiar la la renovación de sus oficinas centrales.

El plan de la institución autónoma, aprobado en junio anterior, por la Junta Directiva, incluye la compra de un nuevo inmueble cuya inversión será de ¢9.000 millones.

Además de eso está previsto el reforzamiento del edificio Laureano Echandi, ubicado en la avenida segunda, cuyo costo ascenderá a ¢25.000 millones y ya fue adjudicado al Consorcio Edificar-Molina-Guidi.

El financiamiento para ambas obras fue avalado por la Directiva e informado a la Contraloría General de la República, en el presupuesto del 2018, según consta en la información entregada a la entidad fiscalizadora.

Gabriela Murillo, gerenta de Infraestructura y Tecnología de la Caja, confirmó de que se optó por la compra de un edificio para dejar de alquilar, pues actualmente arriendan 8.300 metros cuadrados en espacios de oficinas, dispersas en diversas partes de San José.

“(El proyecto) es parte del fondo de inversión que tiene la Caja y se financia de las contribuciones. Hay una parte (de los ingresos) que va a pago de salarios, compra de medicamentos e inversiones. De ahí se financia la obra”, explicó Murillo.

El edificio Laureano Echandi, construido en 1965 y de 16 pisos, será sometido a reforzamiento estructural, mecánico, eléctrico y arquitectónico porque desde su edificación no ha sufrido ninguna mejora destinada a adaptarlo a la normativa en materia preventiva.

El inmueble alberga a 1.000 empleados de la institución pública y mensualmente ingresan 58.000 personas.

Esta sede alberga el centro de gobierno de la institución autónoma, desde donde se toman las decisiones de continuidad en la prestación los servicios de salud y pensiones y su sostenibilidad financiera.

Etapas y costos del proyecto
Etapas y costos del proyecto
Cronograma de la inversión

El Consorcio Edificar-Molina-Guidi actualmente está en el proceso del diseño del reforzamiento estructural y reacondicionamiento mecánico, eléctrico y arquitectónico del edificio.

En esta etapa, cuya inversión asciende a ¢1.933 millones, también se incluye el trámite de los permisos para iniciar la obra.

La Gerenta de Infraestructura detalló que este proceso finalizará en mayo del próximo año.

Para ese momento, la CCSS ya debe haber comprado y acondicionado el nuevo edificio para trasladar a sus empleados.

“Las opciones que teníamos eran alquilar edificios por todo lado, pero lo mejor era comprar un edificio por un tema de costo-beneficio”, recalcó Murillo.

La Caja destina al año $3 millones en pago de alquileres de unidades adscritas al área administrativa que no están en el edificio central.

Luego del traslado de los trabajadores comenzarán, en junio del 2019, las obras de reforzamiento, reacomodo mecánico y arquitectónico de los 16 pisos del edificio Laureano Echandi.

Esta etapa es la más onerosa, pues tendrá un costo de ¢21.076 millones. Según el cronograma aprobado por la Directiva de la Caja, a comienzos de 2021 deberá estar finalizada dicha construcción.

La institución autónoma acordó reservar ¢500 millones de reserva, no incluidos en el costo total de las obras, para afrontar eventuales contingencias del proceso de construcción.

Décadas de espera

El proyecto de reforzamiento de las oficinas centrales de la CCSS tiene 20 años de estar en proceso de análisis.

La obra no se había iniciado porque era propiedad del régimen de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM) y se había cuestionado destinar recursos del fondo de pensiones para arreglar un inmueble utilizado por el personal del Seguro de Enfermedad y Maternidad (SEM).

Sin embargo, desde finales del 2017, el edificio pasó al seguro de salud –en calidad de dación de pago– por una histórica deuda del IVM por la atención médica de los pensionados.

Mario Devandas, director de la CCSS, recalcó que es urgente efectuar los trabajos en el edificio, pues hay pisos donde el personal está hacinado.

Además, porque no cumple con la normativa de prevención sísmica, lo cual es peligroso para los empleados y las miles de personas que efectúan trámites en la institución.

Entrevista con Gabriela Murillo
Gerenta de Infraestructura: ‘Compra del edificio es adicional al reforzamiento’

Gabriela Murillo, gerenta de Infraestructura y Tecnología de la Caja, comentó que el edificio de oficinas centrales se construyó en 1965 y nunca ha sido sometido a ninguna mejora estructural.

Gabriela Murillo, gerente de Infraestructura y Tecnología de la Caja. Foto: Marcela Bertozzi.
Gabriela Murillo, gerente de Infraestructura y Tecnología de la Caja. Foto: Marcela Bertozzi.

– ¿La inversión se hará con ingresos del seguro de salud o por financiamiento?

– Es parte del fondo de inversión que tiene la Caja y se financia de ahí.

– ¿De las cuotas obrero-patronales?

– Sí, la Caja se financia de las contribuciones. Una parte va a salarios, otra a medicamentos y otra inversiones. De ahí se financia la obra.

– Junto con el reforzamiento de la sede central, ¿se incluye la compra de un nuevo edificio?

– Sí porque tenemos que desocupar el edificio. Había dos opciones: una era ir a alquilar edificios por todo lado, pero luego de hacer un análisis de costo-beneficio, lo mejor era comprar para evitar los gastos de alquiler.

“Al final, el edificio es una inversión que le queda a la Caja. Por eso la Junta Directiva dio prioridad a la compra del edificio.

“Actualmente, la Caja alquila 8.000 metros cuadrados de oficinas adicional a la sede central, entonces la idea es que a ese edificio se pasen los funcionarios, de los edificios alquilados, y quitar esos alquileres”.

– ¿Los ¢9.000 millones para la compra del edificio son adicionales al costo del reforzamiento de la sede central?

– Sí es adicional, porque es una inversión complementaria.

– ¿Incluye el equipamiento del nuevo edificio?

– No, es la compra de un edificio, el equipamiento es adicional.

– ¿Han encontrado algún inmueble con las características requeridas?

– Se hicieron varias publicaciones, aparecieron dos edificios. Uno se descartó porque está ocupado y el otro se ve la posibilidad adquirir. Ya la empresa se hizo una oferta y se está valorando.

– ¿Las obras de reforzamiento del edificio central inicia a mediados del 2019?

– La empresa ya está contratada. En este momento trabajan en los planos constructivos y los permisos. Esta etapa finaliza entre abril y mayo del año entrante.

“Para ese momento el edificio de oficinas centrales tiene que estar totalmente desocupado. Entonces o se alquila o se compra. La solución fue comprar y luego eliminar otros alquileres de la Caja”.

– ¿Cuándo estiman que los trabajadores vuelven a la sede central?

– El trabajo constructivo será de año y ocho meses, pero hay que sumarle el periodo de planos y permisos. Por eso se da los dos años y medio.

“A partir de desocupar el edificios y se arranque la obra en junio (del 2019) corre el tiempo de año y ocho meses para que la gente vuelva”.

– ¿El costo del reforzamiento del edificio central incluye compra de inmobiliario nuevo?

– No. Al edificio no solo hay que cambiarle la parte estructural, sino todo lo eléctrico y las tuberías.

“Además carece de sistema contra incendios, escaleras de emergencia y alarmas. Prácticamente al edificio hay que desvestirlo todo y volverlo a vestir. Eso incluye divisiones internas, pero no equipamiento, se sigue con lo que tiene la gente”.