Patricia Leitón. 16 julio
Mario Umaña, experto en competencia del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), expuso en un taller para periodistas sobre el proyecto de Ley de Fortalecimiento de las Autoridades de Competencia de Costa Rica. Foto: Cortesía Emanuel Brenes/Comex
Mario Umaña, experto en competencia del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), expuso en un taller para periodistas sobre el proyecto de Ley de Fortalecimiento de las Autoridades de Competencia de Costa Rica. Foto: Cortesía Emanuel Brenes/Comex

Mario Umaña, especialista en temas de competencia del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), comentó, la mañana de este martes 16 de julio, que la comisión de la competencia de Costa Rica, debe hacer más para combatir las barreras de entrada a los mercados.

Este tipo de escollos para ingresar a los mercados son, por ejemplo, el exceso de requisitos que se piden y que complican la entrada de una empresa a un sector.

Umaña expuso en un taller sobre el proyecto de Ley de Fortalecimiento de las Autoridades de Competencia de Costa Rica, expediente N.° 21303, que ingresó el 14 de marzo del 2019 a la Asamblea Legislativa.

Para él, la aprobación de este proyecto fortalecerá a la Comisión para Promover la Competencia (Coprocom) en el combate de los obstáculos para competir.

El plan propone reforzar la Comisión con el objetivo de impulsar los beneficios de la competencia en Costa Rica, donde se espera que se trasladen a los consumidores en la forma de precios más bajos, aumento de la oferta de bienes y servicios, y mejora en su calidad.

En Costa Rica se creó la Comisión para Promover la Competencia (Coprocom) con la Ley de Promoción de la Competencia y Defensa Efectiva del Consumidor, como autoridad nacional, encargada de conocer y sancionar, si amerita, las prácticas que constituyan impedimentos o dificultades a la competencia y libre concurrencia en los mercados, según se explica en la exposición de motivos del proyecto.

En el 2012, se promovió una reforma parcial a dicha ley con la promulgación de la Reforma de la Ley de Promoción de la Competencia y Defensa Efectiva del Consumidor para afrontar ciertas limitaciones considerables para el quehacer del órgano, pero todavía existen limitaciones.

Umaña explicó que hay barreras regulatorias que son dañinas y que no se pueden cambiar fácilmente.

En este caso, la autoridad de competencia, por medio de estudios, debe evaluar cómo están los mercados en barreras de entrada y decirle, en un comunicado oficial, que justifique la razón de esa barrera.

“Nuestros mercados están llenos de barreras de entrada y por eso la autoridad debe estar vigilando eso y tiene que tener personal técnico de mucha calidad, porque si no los análisis son débiles”, explicó Umaña.

Por eso, añadió, todo el esfuerzo con fortalecer esta entidad de competencia.

Añadió que, en América Latina, uno de los líderes en combatir barreras de entrada es Chile.

En Costa Rica la Comisión puede vigilar y emitir opiniones sobre las barreras de entrada, pero el nuevo proyecto dota a Coprocom de más recursos financieros y humanos y personal que trabaja en la parte técnica.

Por ejemplo, la nueva legislación permite convenios con otras entidades públicas o del exterior, y puede establecer guías para prevenir barreras en las licitaciones públicas para evitar barreras de entrada.

Funciones básicas de la comisión

Umaña explicó que para que exista competencia tiene que haber rivalidad, señaló como ejemplo los equipos de fútbol de Alajuela y Saprissa. Por ello, añadió que se debe proteger la rivalidad, y para ello hay que tratar de impedir acuerdos para fijar precios o repartirse mercados.

Un tipo de convenio de esta naturaleza es el cartel, acuerdo entre empresas que compiten, que se hacen por debajo de la mesa, son ilegales y se consideran, per se, ilegales y por lo tanto hay que sancionarlo, y dentro de conductas ilegales es la más grave de todas.

Otra práctica es cuando una empresa tiene una alta participación del mercado.

“Si esa posición es tan grande para una posición dominante es cuando se comienzan a encender las luces amarillas o rojas para la autoridad”, explicó Umaña.

El problema es cuando el dominante abusa de esa posición, cuando, por ejemplo, baja precios para sacar a otros de mercado o cuando una empresa tiene mucho poder y se niega a comprarle o venderle a otro, o compras atadas, cuando la empresa es dominante en un producto y obliga a los demás a comprarle el segundo producto con el primero.

Umaña explicó que la política de competencia no es un instrumento para combatir empresas grandes, ni un instrumento para defender empresas pequeñas, ni un sistema de regulación de precios.

Aclaró que en los mercados modernos las empresas compiten, pero también cooperan, por ejemplo, cuando se forman clusters o conglomerados, por ejemplo, equipos médicos en Costa Rica.

Por ejemplo, hacer uso de facilidades comunes o compartir tecnología, sin que exista acuerdo de precios.