Por: Agencia AFP.   11 julio

Los niños evacuados de una cueva inundada en Tailandia ya se recuperan en un hospital

Tailandia. Tailandia celebró este miércoles tras el éxito de una peligrosa misión en las entrañas de una gruta inundada para rescatar a 12 niños y a su entrenador de fútbol, que pasaron dos semanas bajo tierra y se recuperan ahora en un hospital.

Las autoridades difundieron este miércoles las primeras imágenes de algunos de ellos en el hospital, donde aparecen sentados en sus camas con máscaras en la cara y saludando a la cámara. El video fue publicado por el departamento de Relaciones Públicas del gobierno de Tailandia.

Este mismo miércoles otro video publicado por la marina tailandesa en Facebook muestra imágenes del rescate, donde se ven a algunos de los niños en camillas y vestidos con equipos de buceo. También aparecen buzos tailandeses y extranjeros usando poleas, cuerdas y tubos de goma para sacarlos de la red subterránea.

Los 13 atrapados, doce niños y su joven entrenador, ya fueron evacuados y llevados al hospital, a la espera de ver si contrajeron infecciones. Al menos dos tienen síntomas de pulmonía. Todos usan anteojos para el sol para acostumbrarse a la luz del día. Foto: AFP
Los 13 atrapados, doce niños y su joven entrenador, ya fueron evacuados y llevados al hospital, a la espera de ver si contrajeron infecciones. Al menos dos tienen síntomas de pulmonía. Todos usan anteojos para el sol para acostumbrarse a la luz del día. Foto: AFP

Los socorristas, aguerridos buzos extranjeros ayudados por comandos de la marina tailandesa, fueron celebrados como héroes por haber sacado a los niños de la gruta de Tham Luang, en el norte de Tailandia, donde quedaron atrapados el 23 de junio por la crecida de las aguas en su interior.

La exclamación “Hooyah”, heredada de la marina estadounidense y que tiene como objetivo levantar los ánimos, proliferaba en las redes sociales tailandesas. ”¡Misión cumplida!”, se congratulaba este miércoles el diario The Nation.

Los jóvenes futbolistas pasaron nueve días en las entrañas de la gruta, hasta que dos buzos británicos lograron llegar hasta ellos, a principios de la semana pasada. Exhaustos pero vivos, se habían colocado en un promontorio, a más de cuatro kilómetros de la entrada de la amplia red subterránea.

Entonces los socorristas estudiaron desesperadamente todas las soluciones posibles, como perforar túneles en la montaña, o hacerles esperar bajo tierra, durante semanas, hasta que terminara la temporada de los monzones.

Pero ante la amenaza de nuevas lluvias y el descenso de los niveles de oxígeno en la cámara donde el grupo había hallado refugio, las autoridades decidieron el domingo intentar el todo por el todo. El recorrido estaba sembrado de obstáculos, y era necesario bucear en túneles inundados y en estrechos pasos.

Familiares observan a los niños rescatados a través de una ventana afuera de la sala de recuperación en el hospital de Chiang Rai. Foto: AFP
Familiares observan a los niños rescatados a través de una ventana afuera de la sala de recuperación en el hospital de Chiang Rai. Foto: AFP

Trece buzos extranjeros y los comandos tailandeses extrajeron a los niños en tres grupos. Cada salida era saludada con la exclamación “Hooyah” en la página Facebook de la marina tailandesa.

Este término se convirtió rápidamente en hashtag, invadiendo las redes sociales, en las que se inmiscuyeron personajes de la política, del deporte o del mundo de los negocios para expresar su felicitación y mejores deseos a los niños y a los socorristas.

Los niños han sido puestos en cuarentena en el hospital de Chiang Rai. Pese a todo, están en buen estado físico y mental, según indicaron las autoridades al referirse a los primeros rescatados.

Centenares de colegiales se congregaron este miércoles frente al hospital donde aún permanecerán varias semanas los rescatados de la gruta.

Los equipos de buceo tuvieron que descansar entre misiones y poner nuevas botellas de oxígeno a lo largo del recorrido. De ahí el intervalo entre las evacuaciones. Foto: AFP
Los equipos de buceo tuvieron que descansar entre misiones y poner nuevas botellas de oxígeno a lo largo del recorrido. De ahí el intervalo entre las evacuaciones. Foto: AFP

Dirigidos por un profesor, los alumnos cantaban para agradecer “a todos aquellos que contribuyeron al éxito de la misión”

Las autoridades mantienen en secreto los detalles precisos de esta misión, que le costó la vida a un antiguo comando de la marina tailandesa. Como prueba de la dificultad de la operación, el buzo murió asfixiado cuando intentaba salir de la gruta.