Por: Agencia AFP.   14 junio

París. Las obras que comenzaron en 2017 para blindar a la Torre Eiffel están casi terminadas. Un muro de cristal y una valla alambrada protegen ahora la base de la Dama de Hierro contra posibles atentados terroristas, constató una periodista de la AFP.

El muro de cristal “es sólido, a toda prueba, y absolutamente seguro” frente a posibles disparos de balas, dicen los responsables de la obra./ AFP PHOTO / Philippe LOPEZ
El muro de cristal “es sólido, a toda prueba, y absolutamente seguro” frente a posibles disparos de balas, dicen los responsables de la obra./ AFP PHOTO / Philippe LOPEZ

“Uno de los dos dispositivos de seguridad es un muro de cristal de 6,5 cm de grosor” y 3 metros de alto, explicó Bernard Gaudillère, presidente de la empresa que gestiona el monumento parisino, durante una visita de la obra organizada para la prensa.

El muro de cristal “es sólido, a toda prueba, y absolutamente seguro” frente a posibles disparos de balas, agregó. Está instalado en dos lados del monumento para poder conservar la perspectiva.

A este dispositivo, ideado por la policía francesa para “encontrar la mejor manera de garantizar la seguridad” de los visitantes, se añaden una valla alambrada, que protege los otros dos lados, y bloques de hormigón “particularmente resistentes” para evitar atropellos masivos.

La valla alambrada “tiene una particularidad: imita la forma y las curvas de la Torre Eiffel, según la inspiración del dibujo inicial de Gustave Eiffel”, explicó Alain Dumas, director técnico de la empresa gestora Sete.

La valla metálica, de 3,24 metros de altura, exactamente una centésima parte de Torre Eiffel, fue diseñada por el arquitecto austríaco Dietmar Feichtinger, que ya ha desarrollado dispositivos en otros lugares turísticos franceses.

Además, como ya se hace actualmente, guardias de seguridad controlarán los bolsos y registrarán a los visitantes que también deberán cruzar detectores de metales.

La entrada a la explanada de acceso a la Torre Eiffel seguirá siendo libre y gratuita.

Las obras comenzaron en 2017. “Los trabajos concluirán a mediados de julio”, anunció Bernard Gaudillère y se harán unos últimos ajustes a mediados de septiembre.

Estas obras, aseguró Gaudillère, no han hecho disminuir el número de visitantes.

El monumento emblema de París espera acoger a entre 6 y 7 millones de visitantes en 2018.

Las obras han costado cerca de 35 millones de euros (unos 40 millones de dólares).