Por: Agencia AFP.   23 mayo
Imagen de la embajada de Estados Unidos tomada el 22 de mayo en Caracas, después de que el presidente Nicolás Maduro anunciara la expulsión de los dos principales representantes diplomáticos estadounidenses en Venezuela. Foto: AFP
Imagen de la embajada de Estados Unidos tomada el 22 de mayo en Caracas, después de que el presidente Nicolás Maduro anunciara la expulsión de los dos principales representantes diplomáticos estadounidenses en Venezuela. Foto: AFP

Washington. Estados Unidos ordenó a dos diplomáticos venezolanos que abandonen su territorio en 48 horas, anunció este miércoles el Departamento de Estado, en respuesta a la orden de expulsión de Caracas contra los dos principales diplomáticos acreditados en ese país.

"Esta acción es de reciprocidad a la decisión del régimen de Maduro de declarar al Encargado de Negocios y al Subjefe de Misión de la Embajada de Estados Unidos en Caracas como personas non gratas", señaló en un comunicado la portavoz del Departamento de Estado, Heather Nauert.

Tanto el Encargado de Negocios de la embajada venezolana como el Cónsul General Adjunto del consulado venezolano en Houston fueron declarados personas non gratas y se les ordenó que abandonaran Estados Unidos en el plazo de dos días, señaló Nauert.

El anuncio refiere al golpe diplomático que Venezuela aplicó tras un endurecimiento de las sanciones norteamericanas por la controvertida reelección presidencial de Nicolás Maduro el pasado domingo.

Caracas había acusado a Estados Unidos de hacer a Venezuela víctima de un "linchamiento político y financiero", acusaciones que Nauert calificó de "injustificadas".

"Nuestros funcionarios de la embajada han llevado a cabo sus deberes oficiales de manera responsable y consistente con la práctica diplomática", justificó Nauert. "Rechazamos cualquier sugerencia de lo contrario”, acotó.

Maduro anunció las expulsiones luego de ser proclamado oficialmente como el ganador de las elecciones del domingo en Venezuela, nación que está desde hace largo tiempo sumida en una aguda crisis económica y política enfrentando un creciente aislamiento internacional.

Los comicios fueron boicoteados por los principales partidos de oposición y condenados por gran parte de la comunidad internacional, incluido Estados Unidos, que los denunció como una "farsa".