Patricia Recio. 12 julio
La carretera inaugurada en el 2016 tuvo un costo de $204 millones. Los expertos señalan que pese al elevado costo no se cuenta con un modelo de gestión y recursos para su mantenimiento a futuro.
La carretera inaugurada en el 2016 tuvo un costo de $204 millones. Los expertos señalan que pese al elevado costo no se cuenta con un modelo de gestión y recursos para su mantenimiento a futuro.

El Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT) estaría dispuesto a valorar un plan para colocar casetas de peaje en un punto de la ruta entre Cañas y Liberia.

La iniciativa planteada por expertos en infraestructura de la firma consultora Deloitte, consiste en generar recursos a partir de activos que ya el Estado posee, para que sean utilizados en otros proyectos nuevos o en el mantenimiento de la misma ruta.

Así lo explicó Federico Villalobos, director de Asesoría Financiera e Infraestructura de esa empresa.

“Lo que estamos planteando con el tema de Cañas-Liberia es la valoración de un activo que ya tiene el Estado, que lo podría convertir en recursos. Hoy los guanacastecos tienen una carretera en excelentes condiciones que no se va a convertir en beneficios para ellos, ni tampoco tenemos certeza de cómo se va a gestionar en adelante, cómo va a estar en 20 años", manifestó el economista.

Según él, la propuesta pretende, por un lado, generar nuevos recursos para los proyectos estratégicos del país y, por otro, asegurar una fuente de mantenimiento de la carretera en las próximas décadas.

Uno de los proyectos que podría beneficiarse de esos recursos es el plan para llevar agua a Guanacaste, para el cual el Gobierno necesita un préstamo por $425 millones. Junto a ese citó una larga lista de planes viales a los que, eventualmente, se podría contribuir.

La propuesta de Deloitte implica que la carretera sea puesta en manos de un gestor privado, que pague una sola cuota por asumir la administración y mantenimiento de la ruta y que reciba el beneficio proveniente de los peajes por un período de tiempo determinado.

De acuerdo con Guillermo Matamoros, gerente de la División de Infraestructura de Deloitte, las estimaciones que han realizado señalan que el Gobierno podría cobrar inicialmente una cuota de $83 millones en caso de que la tarifa de peaje fuera de ¢780 por sentido.

"El tema es si la tarifa es socialmente aceptable, eso es lo que va a definir, (...) hasta 7 centavos de dólar por km, haciendo una comparación con carreteras de peaje que hay en Honduras y Guatemala, podría pensar que es una tarifa socialmente aceptable", Guillermo Matamoros, Deloitte

Dicha cuota, añadió Matamoros, podría alcanzar los $140 millones si se dispusiera cobrar unos ¢1.000 por sentido ($0,7 por kilómetro).

“Uno esperaría que fuera un poquito más, el tema es si la tarifa es socialmente aceptable, eso es lo que va a definir, (...) hasta 7 centavos de dólar por km, haciendo una comparación con carreteras de peaje que hay en Honduras y Guatemala, podría pensar que es una tarifa socialmente aceptable”, afirmó.

El ministro de Obras Públicas y Transportes, Rodolfo Méndez Mata, afirmó que está dispuesto a revisar la propuesta de instalar un peaje en la vía. No obstante, advierte, “amerita hacer un estudio”.

“Le pondré atención para ver si podemos aprovechar que todavía está el Banco Interamericano (de Desarollo –BID–), para ver si podemos hacer un análisis del costo que tendría establecer un peaje contra el producto, determinando una tarifa que sea socialmente aceptable (...) estaríamos dispuestos a valorarlo”, afirmó.

El BID fue el organismo que prestó el dinero para la construcción de Cañas-Liberia.

A nivel local, la posibilidad de instalar un peaje no fue bien recibida.

“Para que pongan peajes, tiene que garantizar que haya rutas alternas y resulta que ahí hay zonas que no tienen rutas alternas; desde ahí vamos mal”, Julio Viales, alcalde de Liberia

Julio Viales Padilla, alcalde de Liberia, aseguró que si el proyecto de cobro se plantea, él será el primero en oponerse.

“Para que pongan peajes, tienen que garantizar que haya rutas alternas y resulta que ahí hay zonas que no tienen rutas alternas; desde ahí vamos mal”, afirmó.

Viales consideró, además, que cobrar peaje golpearía la economía de pobladores.

“Aquí no es Escazú ni Santa Ana, los ingresos aquí son muy bajos para estar pagando peajes todos los días”, añadió en referencia a la ruta 27 que van de San José a Caldera.

No le convence, la idea de invertir recursos en proyectos para el beneficio de la misma provincia.

“Los recursos saldrían de otras cosas y no de eso, por ejemplo de las torres eólicas que no pagan un cinco a ninguna municipalidad (...) es increíble que Guanacaste que produce el 60% de energía eólica del país no tenga ninguna ventaja sobre eso.

“Si no nos dejan manejar nuestros recursos, ¿por qué nos van a pedir ahora que paguemos un peaje para seguir alimentando al Gobierno central?”, dijo Viales.

Carretera Cañas-Liberia, en Guanacaste
Carretera Cañas-Liberia, en Guanacaste
Otros tramos

Por el tramo de 50 kilómetros entre Cañas y Liberia, transitan en promedio 8.852 vehículos al día.

La obra fue inaugurada en marzo del 2016 y tuvo un costo de $204 millones, financiados con el crédito del BID.

Para Méndez Mata, de evaluarse un peaje para Cañas-Liberia, también habrá que valorar que el Gobierno se propuso dejar lista la ampliación de la carretera hasta Barranca, labor que está dividida en dos tramos: Cañas-Limonal y Limonal-Barranca.

El jerarca adelantó que están por iniciar las obras en la sección Cañas-Limonal, la cual fue adjudicada por $90 millones en mayo pasado al consorcio español-costarricense Avzi-Orosi.