Por: Yeryis Salas.   12 julio
El equipo del San Juan de Dios dejó de utilizarse el 20 de junio. Foto: Sindicato Nacional de Enfermería.
El equipo del San Juan de Dios dejó de utilizarse el 20 de junio. Foto: Sindicato Nacional de Enfermería.

La Defensoría de los Habitantes pidió cuentas a la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) por la salida de operación de la unidad de cobaltoterapia, el único equipo que existía en el Hospital San Juan de Dios para tratar a pacientes con cáncer.

Este dispositivo –conocido como la bomba de cobalto– dejó de funcionar el 20 de junio pasado por fallos en varios componentes no relacionados con la fuente de poder. Tenía 18 años en uso, pese a que su vida útil era de ocho.

Por la gravedad de la situación, dichos pacientes son atendidos en el edificio de Radioterapia del Hospital México, que ahora trabaja 24 horas al día, los siete días de la semana.

20 días después de que trascendiera el problema, el defensor adjunto de los habitantes, Juan Manuel Cordero González, solicitó este jueves que se le informe sobre las acciones adicionales que realiza la CCSS para atender a los perjudicados, además de remitirlos al otro centro médico.

Entre otras cosas, pide que se le aclare qué medidas se están adoptando para evitar que colapse el servicio en el México, cuáles son las previsiones que debieron adoptarse en el San Juan para que no dejara de funcionar la bomba de cobalto y el mantenimiento preventivo que debió haberse adoptado.

También requirió el listado de pacientes en listas de espera y los procedimientos que se están valorando para que las personas que requieren este tratamiento, en ambos centros médicos, reciban la atención oportuna y de calidad.

González conminó a las autoridades de la Caja a entregar la información en un plazo máximo de tres días hábiles.

Sindicato reclama

Con apenas horas de anticipación, este jueves el Sindicato Nacional de Enfermería (Sinae) también expresó su malestar por la problemática con el servicio de radioterapia del San Juan de Dios.

Su principal demanda es la compra de un acelerador lineal para atender a los pacientes.

Por la urgencia del asunto, el Sinae y la Asociación Nacional Segunda Oportunidad de Vida (Anasovi) solicitaron a las autoridades de la CCSS que la adquisición del acelerador se realice sin proceso de licitación.

“El día de ayer (miércoles para los lectores) nuestra organización presentó una nota a la junta directiva de la Caja, como máximo órgano de la institución, para efectos de que decidan comprar un acelerador lineal, que no pasemos por un proceso de licitaciones porque eso nos daría toda la vida y más y esto no puede esperar”, aseveró este jueves el secretario general del Sinae, Lenín Hernández.

Lenín Hernández y Cintia Solano demandaron la compra de nuevo equipo de radioterapia lo más pronto posible. Foto: Sindicato Nacional de Enfermería.
Lenín Hernández y Cintia Solano demandaron la compra de nuevo equipo de radioterapia lo más pronto posible. Foto: Sindicato Nacional de Enfermería.

“A la junta directiva le pido que nos ayude, que esto se acelere, la Contraloría, Defensoría, todo el mundo meta mano como tenga que ser para no ir a licitaciones. Ya es suficiente, tenemos derecho a vivir con calidad de vida y a recibir tratamientos con buena calidad”, manifestó Cintia Solano, fundadora de Anasovi y paciente con cáncer.

Para Hernández, la referencia a otro centro médico no es una solución integral. "Por el contrario, ya se está evidenciado que los 103 pacientes que están siendo trasladados están sufriendo un retraso en sus citas, se están pasando citas de un mes a tres meses, hay que recordar que las enfermedades no saben de tiempo”, declaró.

“Mi preocupación es si va a ser efectivo el tratamiento porque esperé tres semanas para que me reiniciaran las sesiones de radioterapia, luego de que había recibido diez seguidas que fueron interrumpidas porque la máquina se descompuso”, declaró Mayela Ureña, enfermera de 52 años diagnosticada con cáncer en marzo.

La CCSS ya anunció el plan para construir un Centro Conjunto de Radioterapia con dos aceleradores lineales que atendería a pacientes del Hospital Nacional Geriátrico, el Hospital Nacional de Niños y el San Juan de Dios, y se ubicará en el cuadrante entre los tres hospitales. Su costo estimado es de $27 millones y la inauguración sería en el 2021.

Tras construir este centro médico, la Caja instalará dos aceleradores lineales en el Hospital Calderón Guardia, que se espera estén funcionando para el 2025.

Pero mientras esto se concreta, y ante la emergencia en los servicios de radioterapia, los cuatro equipos del México trabajarán las 24 horas por tiempo indefinido.

En la actualidad hay 796 enfermos de todas partes del país haciendo fila por un cupo en estas instalaciones.

Además, la Caja está en proceso de reiniciar la compra de servicios a terceros, pues se entró en negociaciones con la única empresa privada que figura como eventual proveedora en el país.

Se estudia la posibilidad de comprarles tratamientos (que los pacientes vayan al centro privado y se realicen la irradiación), o hasta de alquilarles el centro para que las terapias puedan ser dadas ahí con personal de la CCSS.

Tampoco se descarta alquilar equipos de baja energía para instalarlos en el búnker que quedará ocioso en el San Juan y abrir ahí la posibilidad de atender pacientes.

Escenarios para atender crisis en Radioterapia
Escenarios para atender crisis en Radioterapia