Armando Mayorga. 24 abril

Sin importar cuánto más dinero perderá el país, el gobierno y algunos diputados quieren transformar Recope en un laboratorio de experimentos para “investigar, producir, industrializar, transportar y comercializar biocombustibles, hidrógeno y otros combustibles renovables”.

¿Quién pagará ese laboratorio? La solución de los diputados de la Comisión de Ambiente es cargar al bolsillo de quienes compran gasolina y diésel un canon del 0,15% en la factura, lo cual generaría ¢2.400 millones al año.

El proyecto propuesto en el gobierno de Luis Guillermo Solís fue aprobado por 8 de 9 diputados de la comisión, la cual lo pasó al plenario.

La administración de Carlos Alvarado casi que le hizo un copy paste y propuso, el 9 de abril, lo mismo.

Si Recope tuviera un historial de éxito en experimentos e industrialización, sería confiable. Pero en todo ensayo en que ha incursionado, pierde.

La construcción de una refinería entre Recope y China es un fiasco en el cual el país perdió $50 millones y esta es la hora en que los responsables de ese desperdicio ríen en la impunidad.

Lo mismo ocurrió cuando financió el proyecto de hidrógeno sin tener facultad legal. Invirtió $2,5 millones entre 2011 y 2012 para “investigar y producirlo”, y terminó en nada porque antes nadie investigó lo más importante: si era viable legalmente.

Ni que decir de los ensayos para mezclar gasolina con etanol. ¿Cuánto le han costado? Silencio. Nadie lo dice.

Recope, en nueve o más intentos de vender ese producto en las últimas dos décadas, ha inventado todo tipo de mezclas. La última era de un 8% de etanol, pero antes fue 10%, luego 5%, luego 7,5% en un “bateo” para dar con la mezcla ideal… y todavía no descubre el porcentaje.

Los diputados y el gobierno de Alvarado deben ser honestos: esos proyectos de ley fueron sacados de la manga para salvar una institución cuyo ciclo se cumplió.

Los costarricenses, por nuestra parte, debemos alzar la voz: en crisis fiscal, no estamos para pagar más experimentos a una entidad que va de fiasco en fiasco y, sobre todo, cuando la batuta de los ensayos la llevan otros países y empresas privadas. Mejor sería aliarse con ellos antes que tener un carísimo laboratorio casero.

Twitter: armandomayorga

Armando Mayorga es jefe de Información de La Nación.