Esteban Valverde. 11 julio
Nadia Krutko es una costarricense que vive en Rusia. Fotografía: Esteban Valverde
Nadia Krutko es una costarricense que vive en Rusia. Fotografía: Esteban Valverde

Moscú, Rusia. Nadia Krutko es una costarricense que hace seis años tomó una decisión que al inicio le pareció arriesgada, sin embargo con el pasar del tiempo asegura que ha sido la mejor de su vida: irse a estudiar a Rusia y formar una nueva vida lejos de territorio nacional.

Nadia, tica de nacimiento, pero con influencia de la cultura rusa en su familia por sus padres, no pensó dos veces, en 2012, hacer los trámites para conseguir una beca en Rusia. La nacional es clara, al inicio la expectativa generaba mucha ansiedad, sobre todo porque el costo de la vida podía ser una preocupación.

Ahora ella se atreve a decirle a los jóvenes costarricenses que tienen el sueño de prepararse en el exterior que lo persigan porque no tiene porqué ser costoso.

Krutko demostró que se puede recibir educación de alta calidad con una beca y además a un precio no tan alto de gastos por mes: $350 (¢198.000).

La nacional contó que ella para vivir con comodidad, pero sin hacer turismo, ni siquiera llega a los $400 en gastos. Además, añadió que si se quiere ir a conocer Rusia con $500 se pueden hacer ambas actividades.

La estudiante del Instituto Moscovita de la Cultura añadió que ella básicamente tiene que pagar su comida y los materiales del centro universitario, porque en su caso prefirió vivir en una residencia universitaria.

A la hora de ir al supermercado en Rusia se pueden gastar unos 30.000 colones en un diario para cuatro personas en una semana.

La tica pese a hacer en Costa Rica estudios en terapia física, sentía que su charco era otro y por esto decidió cruzar el Atlántico y concentrarse en aprender cine.

La centroamericana no dudó en aconsejar a posibles interesados en que la forma más sencilla es conseguir una beca por medio del Ministerio de Relaciones Internacionales. Luego de un arduo proceso en el que hay que conseguir miles de documentos, llega un encontronazo cultural.

“Para empezar hay que tener una mente muy abierta para poder entender la cultura de aquí. Otro detalle importante es ser muy positivo y de esta forma usted le agarra gusto al relacionarse con personas de otros países”, enfatizó.

Entre las principales pruebas que pasó Nadia está acostumbrarse a vivir con personas que no tenían una higiene tan buena como la que se acostumbra en Costa Rica. En el caso de esta tica, el idioma fue el menor de los males.

“Lo primero es que hay sacrificios que tal vez uno allá dirá que son poco significativos, pero al final sí pesan... Por ejemplo, hay que acostumbrarse a estar en cuartos de ocho a 10 personas. Además, hay veces que acá la gente es muy sucia en el sentido de la higiene, no sé, uno tiene que aprender a lidiar hasta con las cucarachas porque se las puede encontrar en la almohada”, recalcó.

El venir de una familia rusa le permitió tener un conocimiento del idioma en un 80% y en los primeros dos años de estancia lo perfeccionó, aunque acepta que es complicado si se desconoce por completo el ruso, ella recomienda que se deben tener bases.

“La otra gran dificultad que yo podría decir es el clima. Los rusos según ellos tienen frío solo cuatro meses, pero para nosotros con las temperaturas de acá son ocho meses de frío”, dijo.

Así que los principales consejos para estudiar y vivir con un presupuesto regular en Rusia es ir con beca y apostar por cocinarse su propia comida, también evitar hospedajes privados y aprovechar las condiciones que dan los centros universitarios.

También, tener una mentalidad muy abierta porque el encuentro con diferentes culturas es fuerte para los ticos.