Fanny Tayver Marín. 23 mayo
Bernald Alfaro llegó a Alajuelense por tres torneos cortos con opción a extender el préstamo. Fotografía: Prensa Alajuelense
Bernald Alfaro llegó a Alajuelense por tres torneos cortos con opción a extender el préstamo. Fotografía: Prensa Alajuelense

Jafet Soto está acostumbrado a andar un paso adelante y entre la lista de contrataciones de Herediano, tenía escrito el nombre de Bernald Alfaro.

El equipo florense nunca oficializó la llegada del volante que jugó el último torneo con Carmelita, pero cuando faltaban pocas semanas para que terminara la fase clasificatoria, el propio entrenador y gerente de los rojiamarillos había confirmado la adquisición de Alfaro y contó que fue mediante una negociación de club a club.

Aquellas declaraciones lo que provocaron es que otros dos equipos tradicionales que habían consultado por Alfaro lo descartaran, pensando en que él ya había elegido la propuesta florense.

Sin embargo, el futbolista de 22 años nunca estampó su firma. Pasaron los días y aunque todos creían que él ya era ficha del Team, aún no había tomado una decisión definitiva.

Es cierto que todo estaba encaminado para eso y que era muy probablemente que lo hiciera esta semana.

La historia dio un giro radical a partir del martes por la noche, cuando en Liga Deportiva Alajuelense se entera de la situación y de forma automática, la dirigencia se propuso el reto de ficharlo.

Que los rojinegros le ‘robaran’ un jugador a Jafet Soto era algo casi impensable que se diera en este mercado, pero la Liga se lo propuso y lo consiguió.

Desde ese martes por la noche, el gerente deportivo de los erizos, Agustín Lleida, se puso en contacto con el futbolista y con su representante, José Luis Rodríguez.

Las conversaciones continuaron el miércoles, justo cuando la Liga inició su pretemporada con pruebas médicas y físicas.

Fue un día largo para Lleida, porque literalmente trabajó de sol a sol.

Mientras que conversaba con jugadores para comunicarles algunas decisiones, como los préstamos de Daniel Villegas y Esteban Marín, la salida de Freddy Álvarez, la ampliación del préstamo de Eduardo Juárez y Alonso Martínez con Guadalupe y las negociaciones para llegar a un finiquito con José Luis Cordero y Yuaicell Wright, también recibía en su oficina a otros futbolistas.

Estaba con todo eso, pero seguía en conversaciones con Alfaro y su representante, porque necesitaba que todo quedara listo cuanto antes.

Ya era de noche y acordó reunirse personalmente con ambos en un restaurante cercano al aeropuerto este jueves por la mañana.

Eso le servía por dos razones. Una de ellas, ir al aeropuerto a recibir al técnico Andrés Carevic. La otra, que al citar Alfaro y su representante fuera del Estadio Alejandro Morera Soto, Lleida se garantizaba hacer lo que le gusta, que las cosas sean discretas, porque él bien sabe que si hubiese citado al futbolista en el reducto, quizás habría surgido un rumor que entorpeciera la negociación.

Tanto Lleida como el volante y su representante llegaron a la hora pactada al punto de encuentro. Ahí es donde el español logró un acuerdo con Alfaro, pero quedaba pendiente negociar con Carmelita, que es el dueño de la ficha.

Pero eso tampoco fue complejo, porque Alajuelense montó la negociación en dos vías.

Mientras que Lleida se encontraba con el jugador, el jerarca de la Liga, Fernando Ocampo, negociaba con el presidente de los verdolagas, Isidro Zamora.

La premura de los erizos era saber que en cualquier momento Herediano buscaría al jugador para firmarlo. Por eso es que Lleida insistió en lograr ese encuentro personal este jueves por la mañana.

Al salir del restaurante, Bernald sale convencido por completo. Se le estaba cumpliendo un sueño de niño, que era en algún momento jugar con Alajuelense y de ahí se marcha rumbo a la casa manuda.

En pocos minutos, el futbolista llegó al Morera Soto y ahí lo esperaba el asistente de la gerencia deportiva, Víctor Reyes, para formalizar los papeles.

Luego de eso, Bernald Alfaro y José Luis Rodríguez se fueron a buscar a Isidro Zamora, quien ya conocía la situación y prácticamente había dado el visto bueno tras sus conversaciones con Ocampo.

Con todas las partes de acuerdo, las firmas estuvieron plasmadas en los documentos pasadas las 2 p. m. y es justo el momento en el que Alajuelense hace oficial su fichaje y le da la bienvenida a Alfaro, ese futbolista que Jafet Soto tenía apalabrado, pero que firmó con el equipo que cumplirá 100 años el 18 de junio.

El volante llegó a la Liga en condición de préstamo por año y medio, con opción de extender ese ligamen.

Como caras nuevas, la Liga tiene al lateral derecho Jhamir Ordain y ahora a Alfaro. Además, se reincorporó el guardameta Adonis Pineda, que jugó el torneo pasado a préstamo con Grecia.

Alajuelense también ascendió del Once de Abril al arquero Miguel Ajú y al defensor central Darío Alfaro; mientras que del alto rendimiento habrá cinco figuras con la Primera División y una de ellas es Josué Abarca.

El club prescindió de los servicios de Porfirio López, Jake Beckford y Freddy Álvarez. Además, se finiquitó el contrato de José Luis Cordero y Yuaicell Wight.

Daniel Villegas irá a préstamo a un club por definir y Esteban Marín jugará el próximo semestre con la UCR.