Steven Oviedo. 20 octubre

¿Cómo puede explicar lo que está sucediendo en Herediano (cuatro derrotas al hilo)?

Difícil dar una explicación. Fue incapacidad para anotar porque se hizo todo. Se intentó por afuera, por adentro, se hicieron los cambios necesarios, pero no se tuvo la capacidad necesaria para hacer los goles. La más clara fue el penal. Encontrar una explicación es complicado. Simplemente no bajar la cabeza, perseverar y alzar el ánimo de los muchachos. Y muy apenado con la afición de Herediano, que no se merece esto. Aquí estamos en medio de la tormenta, pero hay que ser fuerte. Uno como entrenador desearía estar ahí adentro.

Se critica que desde que usted que se fue de Cartaginés el equipo levantó y cuando tomó Herediano, el club cayó. ¿Le afecta esto?

Sí han dicho eso. Pero yo siento satisfacción de que le vaya bien a Cartago, porque yo sé que pasaron muchos años en los que, por diferencias circunstancias, yo tuvieron la capacidad de hacer un equipo como el que se hizo, y ni pensar en el futuro y llevar jugadores que tengan proyección, porque durante muchos años la queja era que llegaban jugadores acabados. Yo siento satisfacción y que dicha que están bien. Ahora estoy en Herediano, en donde estamos tratando de hacer un equipo y organizar cosas en medio del campeonato. Y hay partidos inexplicables como este (caída de 0 por 1 ante Pérez Zeledón). Se trabajado bien, hay jugadores capaces. El ánimo mío todavía está muy alto y muy fuerte, porque siempre he sido así. A mí las cosas no me llegaron fácil y ahora todavía un poquito más que antes por todas las cosas que han pasado y las vibras que hay en contra de uno, pero yo no voy a desmayar. Hasta donde me apoyen voy a seguir luchando.

Paulo Wanchope lamenta una de las tantas ocasiones de gol perdidas por el Herediano en el juego. Fotografía: José Cordero.
Paulo Wanchope lamenta una de las tantas ocasiones de gol perdidas por el Herediano en el juego. Fotografía: José Cordero.

¿Pasa Herediano por una crisis?

Sí, porque se trata de un club grande. Yo me acuerdo la última vez que Herediano perdió cuatro partidos al hilo. Se trata de un club de mucho prestigio y respeto, que ha ganado muchos títulos. Hay que entender eso, se debe sacar esto adelante. Repito, es frustrante y muy complicado, pero sigo con el ánimo arriba. Y yo entiendo el sentimiento del aficionado de fútbol que está en contra mía, que hay esa vibra. Sigo aferrado a la fe, a la capacidad que hay adentro para sacar esto adelante.

En una derrota anterior dijo que había que tomar decisiones. ¿Esas decisiones pasan porque hay indisciplina en el equipo?

Aquí no se trata de indisciplina. Trato de ser lo más objetivo posible y ver el accionar individual y colectivo. Estoy en el medio, conozco a los jugadores, los veo entrenar y en medio de todo tengo que tomar decisiones, tratar de buscar el mejor once, cada partido y con poco tiempo de trabajo. Ahora viene un partido importante y tenemos un tiempo importante para sacar esto adelante. Dentro de lo positivo es que tenemos un reto muy cercano y es la oportunidad para revertir esta racha.

¿Qué cree que debe cambiar Herediano en lo futbolístico para afrontar la final de la Liga Concacaf?

Yo creo que es vital y fundamental centrarnos en lo mental. El partido anterior contra Cartaginés se jugó muy bien a pesar del ambiente, pero salimos con cero puntos. Frente a Pérez Zeledón tuvimos oportunidades claras. Yo creo que es el aspecto anímico lo que más se debe trabajar. Obviamente sin dejar de lado la planificación.

¿Le preocupa su puesto?

No me preocupa. Estoy tranquilo con lo que hemos hecho y con la planificación. Creo que le hemos dado a los jugadores la información para que tengan todas las herramientas. Se ha planificado muy bien y se ha analizado muy bien a los rivales. Dar explicaciones es muy difícil. Sabíamos que a Pérez le gusta el juego largo, que busca a sus referentes, que gana la segunda pelota. Teníamos muy claro lo que hacían. Creo que lo contrarrestamos bien y tuvimos las opciones de gol, pero hubo incapacidad de cara a gol.