Fiorella Masís. 15 mayo
Omar Arellano firmó su primer gol con el Herediano en el penúltimo partido de la temporada. Así lo celebró en el Estadio Eladio Rosabal Cordero. Foto: José Cordero
Omar Arellano firmó su primer gol con el Herediano en el penúltimo partido de la temporada. Así lo celebró en el Estadio Eladio Rosabal Cordero. Foto: José Cordero

El primer asalto de la final entre Herediano y Saprissa dejó buen sabor de boca y un capítulo abierto que concluirá el próximo domingo.

Florenses y morados empataron 1-1, un marcador que plasma lo cerrado que fue el compromiso en el Rosabal.

Ambos equipos jugaron de acuerdo con el objetivo que persiguen y eso dio como resultado un partido de tú a tú, entretenido y con intensidad.

No faltó la polémica, algo que prácticamente se ha vuelto una costumbre en el fútbol tico y sobre todo en los duelos entre rojiamarillos y tibaseños.

Esta vez fue en el gol del Saprissa, pues el balón salió por la línea de fondo y el réferi dejó seguir la jugada, que terminó en el fondo de las redes.

Aunque el tanto de los morados fue controvertido, en tramos del cotejo también hicieron los méritos para encontrarlo.

Saprissa llegó a Heredia decidido a atacar. Su cambio en el sistema, pasando a línea de cinco, no lo hizo timorato.

Prueba de ello fue que tuvo la primera ocasión para anotar y la más clara de los 90 minutos.

Sin embargo, el delantero Daniel Colindres falló. Sin marca y frente al marco, envió el balón a las nubes.

Apenas corría el minuto dos y Herediano sobrevivió a un susto mayúsculo.

En ese lapso, los morados hicieron ver mal al Team cuando se iban al frente con velocidad, sobre todo por los costados.

No lo convirtieron en números y Herediano, en su primera oportunidad, sí lo hizo.

Con una jugada de lujo, de esas que pocas veces se ven, los locales concretaron (10’).

El gol estuvo acorde con la noche: Omar Arellano cerró una jugada que él mismo empezó tras dos taquitos de Yendrick Ruiz y Jairo Arrieta.

Los florenses tomaron más confianza, pero siguió siendo una lucha de poder a poder, con emociones en ambos arcos.

Pero la postal de ese primer tiempo la dejó Kevin Briceño. El guardameta tapó un tiro libre de Rándall Azofeifa que llevaba sello de gol (36’), uno de esos que hace rato no concreta; esta vez fue culpa del morado.

En la segunda mitad, Juan Pablo Vargas también se acercó en un saque de esquina, pero no halló dirección (55’).

En ese instante de presión florense, Heiner Mora era un apagafuegos de la zaga morada. Llegó en todos los sectores del área, muchas veces tapando huecos de sus compañeros.

Aún con dificultades , Saprissa siguió arriba, apoyado por su mejor jugador: Colindres.

Y el mismo atacante fue el que provocó la igualdad, cuando en el 79’ corrió la línea y sirvió hacia atrás, aprovechando el fallo arbitral. Yostin Salinas, por su parte, sorprendió con remate de izquierda para el 1-1.

Desde el banquillo, Jafet Soto no pudo hacer nada, porque desde el 65’ agotó sus tres cambios.

Los reclamos no faltaron en el tramo final, pero lo cierto es que la carrera por el cetro sigue más abierta que nunca.

El monarca del Clausura se resolverá este domingo, a las 4 p. m., en el Estadio Ricardo Saprissa.