Esteban Valverde. 22 septiembre
Rónald Gómez saluda a Mauricio Solís, quien fue asistente de Hernán Medford en Municipal. Fotografía: Nuestro Diario.
Rónald Gómez saluda a Mauricio Solís, quien fue asistente de Hernán Medford en Municipal. Fotografía: Nuestro Diario.

Rónald La Bala Gómez es un histórico del fútbol nacional. ¿Quién no recuerda sus goles frente a China y Brasil en Corea y Japón 2002?, además el trallazo con Saprissa en el Mundial de Clubes 2005. Desde su retiro siempre ha existido la duda: ¿es morado o liguista?, ahora él aclara su posición.

La Bala asegura que le tiene el mismo cariño a los morados que a los manudos, al punto de que se declara 50% aficionado morado y 50% rojinegro. La razón de la división de sus colores proviene de una razón sencilla: con los erizos dio los primeros pasos y con los morados disfrutó sus últimos años.

“Puedo decir que soy de los pocos que comencé en la Liga y terminé en Saprissa”, aseguró entre risas.

Gómez afirma que le encantaría dirigir a ambos planteles en un futuro. "Es que yo siempre estaré agradecido con la Liga porque ahí comencé y creo que les di mucho cuando quedé goleador. Además recuerde que la primera vez que yo me voy de la Liga ellos recibieron $200.000, entonces también por ahí le ayudé”, explicó.

“Y con Saprissa siempre estaré muy agradecido porque ellos a mi me abrieron las puertas cuando estaba lesionado y al final creo que les pagué muy bien con aquel gol en el Mundial de Clubes”, agregó.

La Bala dejó huella en el campo, sin embargo desde el banquillo ha sido más complicado el camino a la gloria.

Gómez dirigió en Costa Rica a Carmelita, Santos, Escazuceña y Limón, pero no tuvo el éxito deseado. Ante este panorama, La Bala decidió probar suerte en el exterior y eligió Guatemala como el sitio para consolidarse como entrenador.

Rónald ya tiene seis años en el fútbol chapín. Es claro en que no ha sido sencillo, sin embargo continúa enfocado en mantener la curva ascendente en su carrera.

“Cuando yo decido venir a acá fue porque ya había estado como futbolista con Municipal y por ende conocía el ambiente y el fútbol. Me sedujo venir en aquel momento a Halcones. El equipo estaba muy mal cuando llegué, pero en las dos temporadas que estuve lo logré meter en zona de clasificación y lo llevé a semifinales", recordó.

La buena labor con un equipo limitado hizo que el costarricense se volviera atractivo para otros clubes que estaban un escalón más arriba, como Malacateco.

Pese a ser un club con más historia, cuando Rónald lo asumió estaba virtualmente descendido.

“Esa temporada me marcó mucho el carácter porque nosotros conseguimos recortar 17 puntos, al final nos salvamos por una unidad. Luego vivimos temporadas más tranquilas en las que peleamos arriba y por eso se me abrió la oportunidad de Xelajú, al final la decidí tomar. Nunca imaginé lo complicado que se iba a poner la cosa después", mencionó.

El timonel tuvo que lidiar con retrasos salariales de tres meses y una plantilla sin la calidad necesaria para competir arriba.

De este paso, La Bala destacó la convicción para no arrugarse ante el reto. Con ‘Xela’, en condiciones complicadas, logró que clasificara a la liguilla.

Después tuvo una segunda temporada difícil, por lo que fue cesado de su puesto. Cinco días más tarde, el exdelantero fue contratado por Malacateco.

Pese a que ha tenido un papel de ‘salvavidas’ en diferentes clubes, el nacional no ha recibido la oportunidad de dirigir a un equipo grande.

“Lo que puedo entender es que en Guatemala prefieren un técnico que fue campeón hace años que uno nuevo. Para dar ese salto me termina faltando ese título que se me ha negado, pero es que es difícil ser campeón con clubes pequeños”, dijo.

Rónald Gómez saluda a Hernán Medford en un enfrentamiento entre Malacateco y Municipal, en la última jornada del fútbol guatemalteco. Fotografía: Nuestro Diario.
Rónald Gómez saluda a Hernán Medford en un enfrentamiento entre Malacateco y Municipal, en la última jornada del fútbol guatemalteco. Fotografía: Nuestro Diario.

Pero, ¿cuál es la idea de juego que aplica Rónald Gómez?

“Son equipos muy ofensivos, que intentan jugar desde atrás.Yo estoy contra el pelotazo y me siento conforme con un ataque explosivo. En mis equipos el jugador habilidoso siempre tendrá campo", agregó.

Las tierras chapinas cautivaron a La Bala, quien ve al país centroamericano como el trampolín ideal para asumir un equipo grande de Costa Rica, o dirigir en México.

"Aquí la gente es muy amable, cuando el equipo gana sos un héroe, cuando no es otra cosa. Pero la gente me ha tratado muy bien, los trabajos que he hecho han sido muy buenos... Casi siempre clasifico y eso habla de lo que he logrado", concluyó.

Las tres anécdotas que marcaron la carrera de Rónald Gómez

Rónald Gómez a Ronaldo durante el Mundial de 2002: ‘Les vamos a empatar’
Así le marcó Rónald Gómez a Brasil. Fotografía: AFP
Así le marcó Rónald Gómez a Brasil. Fotografía: AFP

La anécdota por excelencia que marcó la vida de Rónald La Bala Gómez fue la que vivió en el Mundial de Corea y Japón 2002, cuando la Selección Nacional enfrentó a Brasil en la fase de grupos del certamen.

Gómez anotó el segundo tanto, con el que Costa Rica se puso a un solo gol de Brasil en el vital cotejo. El exdelantero no dudó en llevarse la pelota apenas tocó la red rival para apurar a los brasileños a que sacaran de nuevo.

“Cuando anotamos yo voy a sacar rápido y al primero que veo es a Ronaldo y me dice, ‘que golazo metiste Gómez’, entonces yo le digo: ‘apúrele porque ya casi le empatamos’. Él solo se río y luego nos metieron dos goles más”, recordó entre risas.

El costarricense contó que la relación con el Fenómeno siempre fue muy buena, debido a que lo enfrentó varias veces en España cuando jugaba en el Barcelona. En ese entonces, Gómez era parte del Sporting Gijón.

La Bala no celebró en el camerino de Monterrey
Rónald Gómez en un entrenamiento previo al juego contra Monterrey. En la imagen junto a Alonso Solís. Fotografía: Mario Rojas
Rónald Gómez en un entrenamiento previo al juego contra Monterrey. En la imagen junto a Alonso Solís. Fotografía: Mario Rojas

Siempre se rumoró que en el pase de Saprissa a la final de la Concachampions del 2004 - 2005, cuando los morados enfrentaron a Monterrey y lo vencieron en la tanda de penales, Rónald La Bala Gómez celebró en el camerino de Monterrey por error.

Gómez se encargó de tirar la pena máxima definitiva, por lo que apenas marcó corrió a la zona de vestidores para desatar la locura. El exdelantero asegura que otros futbolistas se encargaron de molestarlo, al decir que se había metido al camerino de Monterrey.

“Eso es mentira, como se le ocurre. Si yo me hubiera metido en el camerino rival no salgo de ahí sin golpes... Me linchaban”, dijo.

La fuerte discusión de Rónald Gómez con Gabriel Badilla
Rónald Gómez marcó un gol en el Mundial de Clubes de 2005. Fotografía: AFP
Rónald Gómez marcó un gol en el Mundial de Clubes de 2005. Fotografía: AFP

En el Mundial de Clubes del 2005, cuando Saprissa disputó la semifinal del torneo contra el Liverpool de Inglaterra, el artillero se enfrascó en una fuerte discusión con el exdefensor Gabriel Badilla.

Saprissa perdía 3 a 0, sin embargo el defensor quería meterle intensidad al duelo para conseguir descontar y empatar, mientras que la Bala le mencionaba una y otra vez que bien había que manejar los tiempos del encuentro, sino la derrota podía ser peor.

“Badilla me decía que cobrara rápido los saques de esquina y tiros libres, yo más bien le intentaba explicar a él que tuviéramos cuidado porque ya nos podían hacer más goles. Ese Liverpool tenía un grandes figuras como Xavi Alonso", destacó.