Fanny Tayver Marín. 9 julio
Andrey Amador compartió con sus amigos este lunes en Cholet. Fotografía: Cortesía
Andrey Amador compartió con sus amigos este lunes en Cholet. Fotografía: Cortesía

El 9 de julio de 2018 es un día que jamás olvidará doña María de los Ángeles Protti, pues cumplió una promesa que le había hecho hace años a uno de los alumnos que tuvo en el Liceo de Los Lagos, cuando llegó a ser la directora de esa institución en 2003.

Andrey Amador cursaba el último año en ese colegio.

Ya había corrido en Juegos Nacionales y se perfilaba para ser uno de los mejores pedalistas del país.

(Video) Andrey Amador recibió una visita especial en el Tour

A finales de año no pudo ir a la graduación, porque estaba corriendo la Vuelta a Costa Rica, cuando se bautizó como el campeón novato de la competencia.

Poco tiempo después, Amador se marchó al ciclismo amateur de España, con el sueño de probar suerte y dar el salto al profesionalismo. No sabía si se le iba a dar o no, pero él quería intentarlo.

“Cuando volvía al país él siempre llegaba a visitarnos, a saludar a los profesores y al poner un pie en Costa Rica se daba una vueltita religiosamente. En una de esas visitas, en el comedor del colegio, sin estar todavía en Movistar, yo le dije que él iba a llegar a correr el Tour de Francia y que algún día yo iba a ir a verlo y resulta que esta es la oportunidad que tuve de venir”, mencionó doña Marielos desde Cholet.

Ella contó que hace dos años se jubiló, pero que había postergado la visita a Andrey porque no era el momento para hacerlo.

“Fue por estar con mi madre que estaba muy mayor, lo pospuse, hace pocos meses que ella partió, que falleció y decidí que este año definitivamente tenía que venir a verlo, porque nosotros no sabemos primero si vamos a estar vivos el otro año y si él va a correr”, relató.

Al tomar la decisión de emprender la aventura junto a su esposo Carlos Luis Lobo y su hijo Osvaldo, ella se sentó a planificar el viaje con su otro hijo, Carlos.

Con él estudió el recorrido de esta edición 105 del Tour de Francia y armaron el itinerario.

“Yo consideré que era importante buscar a Andrey en la etapa donde estuvieran en el mismo lugar, que la salida y la meta fuera en el mismo sitio, que no se desplazaran de una ciudad a otra, más que venimos de Costa Rica a verlo y estar el mayor tiempo con él y así se nos hizo realidad lo que planificamos”, contó doña Marielos.

Y agregó: “Ya yo estoy jubilada y tenemos un negocio propio, la soda Lobo en San Rafael de Heredia, es decir, mi esposo y yo no tenemos jefe, pero nuestro hijo Osvaldo es profesor y tiene que regresar, porque andamos en las vacaciones escolares de 15 días”.

Primero fueron a Roma y estuvieron en San Giovanni Rotondo, en el Santuario del Padre Pio; después pasaron a Nantes y de ahí tomaron un autobús hasta Cholet.

Tras la vivencia de este lunes en el Tour de Francia, se marcharán en tren hacia París y luego irán a Barcelona y Madrid.

Pero el motivo real del viaje de ellos a Europa era ir a buscar a Andrey para verlo en la Grande Boucle.

“Estuvimos al frente del bus donde ellos están, ahí estábamos como en vigilia todas las horas, desde que empezaron a calentar hasta que se fueron. Así le cumplí la promesa que le hice una vez y siento una gran alegría de poder vivir este sueño que se hizo realidad”.

Doña Marielos recordó que ella ya le había mandado a decir al pedalista tico que iban a estar en Cholet.

“Dieron una vuelta de reconocimiento antes de empezar la contrarreloj y cuando iba llegando lo llamamos. Estábamos como a 15 metros tal vez y no había ninguna dificultad para poderlo llamar, entonces cuando iba llegando nos vio y se vino inmediatamente a estar con nosotros, a saludarnos y estaba feliz”.

El pedalista dejó su bicicleta, cruzó la calle y se les acercó para darles un abrazo.

“Nos preguntaba que qué andábamos haciendo y le dijimos que venimos a verlo a él, ese era el objetivo primordial, venir a verlo a él y estaba muy contento”, citó.

La emoción de Andrey fue tal que la visita de la familia Lobo Protti no pasó inadvertida.

“A todos los compañeros del equipo les contó. Él siempre ha dicho que yo lo defendía y que si no hubiera sido por mí lo habrían echado del colegio por las tortas que se jalaba, pero mentira, él es muy simpático definitivamente”, apuntó doña Marielos.

Ella dijo que hace poco, hubo una actividad en la que se celebró el 15 aniversario del liceo y él acudió al festejo completo en compañía de su novia, Laura Segú.

“Estuvieron las ocho horas en la actividad, todo el día en el colegio con nosotros y él siempre ha sido demasiado apegado”.

Andrey Amador no se olvida de sus raíces y cada vez que puede se da una vuelta por el Liceo de Los Lagos. Fotografía: Cortesía
Andrey Amador no se olvida de sus raíces y cada vez que puede se da una vuelta por el Liceo de Los Lagos. Fotografía: Cortesía

Su voz evidenciaba emoción por la experiencia que tuvo este lunes en territorio galo.

“Es increíble, la gente no sabe el valor que tiene, no magnifican saber que Andrey es el único centroamericano que está corriendo este Tour, que es un costarricense, un muchacho tan especial, tan humilde, tan cariñoso y Dios me ha dado ese bendición, igual que cuando fui directora de Rincón Grande de Pavas que tuve la oportunidad de compartir con Shirley Cruz también”.

Para ella, hay que dimensionar la importancia que tiene el hecho de que un costarricense se destaque en el Viejo Continente.

“Es muy satisfactorio en mi labor de educadora ver cómo los muchachos triunfan y llegan a ese nivel, en realidad se le corta a uno la voz de la alegría al verlo. Yo le traje un recuerdito para la chiquita y para Laura. Después de que terminó la etapa vino a rodar, a hacer sus ejercicios y mandó a un muchacho a mandarnos unos recuerditos, unas caramañolas y unas gorras”.

Pese al cansancio por el esfuerzo del día, Amador tenía muy presente que ellos estaban ahí por él y doña Marielos narra que “cuando se iba a subir al bus nos dijo que a todos los compañeros les había dicho que yo lo salvaba de las tortas que se jalaba (ríe…)”.

Confiesa que siempre lo ha admirado por su carácter y su determinación para cumplir sus objetivos, pero fue hasta este lunes cuando dimensionó la verdadera magnitud de la carrera de Amador.

“Imagínese que es el evento ciclístico más importante del mundo, es increíble y en el caso mío particular es muy interesante porque, si bien es cierto vinimos al Tour, lo que yo quería era venir a ver a Andrey y estar lo más cerca de él”, insistió.

Ahí cayó en cuenta de que estaba en medio de los mejores corredores y en la competencia de ciclismo más famosa del mundo.

“Es una fiesta, el ambiente, la calle, la fiesta de la alegría del Tour, toda la mercadotecnia que representa un evento de esta naturaleza, todo es majestuoso, inmenso, la publicidad, las calles, las carrozas, las caravanas, los equipos, los automóviles, es simple y sencillamente como la copa mundial del ciclismo, es algo maravilloso, majestuoso, impresionante”, indicó.

Y añadió: “Por televisión había visto cuando la carrera iba en movimiento, pero estar a la par, ver las tiendas, todo lo que conlleva el evento es increíble, lo económico, lo comercial, es precioso, el ambiente, la locura y ver a los mejores ciclistas del mundo, entre ellos a un costarricense, qué orgullo”.