Por: José Pablo Alfaro Rojas.   14 mayo

Ningún 9 de área convenció a Óscar Ramírez. Ante la ausencia de un cabeceador y pivoteador con olfato goleador en la lista mundialista, el seleccionador se inclinó por otorgar sus funciones a distintos futbolistas, la mayoría de ataque, para reemplazar al tan anhelado centro delantero que buscó durante todo su proceso y no encontró.

No habrá un artillero del estilo de Álvaro Saborío, como tampoco lo hubo hace cuatro años en Brasil, cuando Joel Campbell se colocó como único punta y Marco Ureña fue el relevo de ofensiva con más protagonismo en la propuesta de la Sele.

Esta vez, Machillo acude a futbolistas con virtudes (y defectos) evidentes para cumplir una tarea en específico, a razón de las características que muestran los adversarios. La Nacional no tendrá al típico delantero completo, al mejor estilo de Paulo Wanchope, pero espera potenciar las cualidades de distintos futbolistas que aparecen en lista.

1. La velocidad de Ureña

Marco Ureña celebra con el volante ofensivo Daniel Colindres. AFP.
Marco Ureña celebra con el volante ofensivo Daniel Colindres. AFP.

El hombre para buscar los espacios a velocidad tiene nombre y apellido: Marco Ureña.

Ramírez pronostica un Mundial en el que la Nacional tendrá que apelar a esta condición. El resguardo defensivo del plantel, con una línea de presión intermedia y un equipo que saldrá rápido a la contra, necesita de un punta que corra al espacio y entienda cuándo aprovechar su velocidad para ganar los pases a profundidad.

Es la esencia de Ureña, que desde ya se prevé tenga mucho protagonismo en Rusia.

2. Joel, a cubrir y sostener

Joel Campbell estará en Rusia y no de relleno. Fotografía: Mayela López.
Joel Campbell estará en Rusia y no de relleno. Fotografía: Mayela López.

No es nuevo para Joel Campbell encargarse de sostener el balón, a la espera del acompañamiento de los volantes. Lo hizo durante la eliminatoria mundialista y también cuando fue necesario en Brasil 2014. Lejos de verse como un futbolista disminuido por la última lesión, Machillo parece lo tiene muy en cuenta, a razón de que hay pocos jugadores con su perfil en la Tricolor absoluta.

"Se necesita gente que pueda guardar el balón en ese uno a uno entre los centrales y de espalda a la portería", recalcó Ramírez.

3. Wallace, solo en circunstancias especiales

Ramírez destacó que sabe lo que Wallace le puede dar en punta. AP
Ramírez destacó que sabe lo que Wallace le puede dar en punta. AP

Aunque es visto como un volante ofensivo, Machillo aclaró que Rodney Wallace puede jugar en punta, tal como lo hizo en dos juegos de la eliminatoria. No es la alternativa más cercana, pero sí está presente dentro del libreto del seleccionador.

"Es potente y puede chocar", explicó Ramírez sobre el futbolista del New York City.

4. El juego aéreo: Waston

Machillo confía en el juego aéreo de Waston para hacer daño en ataque. AFP
Machillo confía en el juego aéreo de Waston para hacer daño en ataque. AFP

No hay un cabeceador nato en el engranaje ofensivo de la Sele. El típico delantero que aguarda en el área a la espera de algún espacio para filtrarse y cabecear.

Ante esta carencia, la opción más efectiva es Kéndall Waston.

El espigado central es visto por Ramírez como un arma valiosa en distintos momentos, principalmente cuando se apuesta por un juego más directo en ataque.

Ramírez tampoco descarta para esta función a Johan Venegas y a Daniel Colindres, de los que resalta su corpulencia física para chocar dentro del área.

"Johan (Venegas) no es nada dejado de cabeza", aseguró Ramírez.

5. Una dupla de ataque

Campbell, Ureña, Wallace y Mora, previo al duelo ante México por la eliminatoria mundialista. John Durán.
Campbell, Ureña, Wallace y Mora, previo al duelo ante México por la eliminatoria mundialista. John Durán.

El recurso de utilizar dos hombres en punta fue poco utilizado por Ramírez durante la eliminatoria, aunque ahora asegura que, por lo visto en los rivales, utilizar una dupla de ataque podría convertirse en una fórmula valiosa contra defensas altas y lentas.

Se pueden combinar, por ejemplo, el desequilibrio de Joel con la velocidad de Ureña.