Andrés Díaz P.. 11 julio

El fotógrafo salvadoreño Yuri Cortez recibió la avalancha de la celebración croata de frente. Corría el minuto 109 cuando el delantero croata Mario Mandzukic recibió un balón en el área para definir la valla custodiada por Jordan Pickford. En ese momento toda la selección croata se abalanzó sobre el punto donde estaba el fotógrafo de la AFP.

A pesar de estar en medio de la estampida, el fotógrafo nunca soltó su equipo y siguió inmortalizando el festejo de los eslavos.

“En el momento estaba tomando las fotos porque sabía que estaban cerca. Así que se empezaron a empujar y fue en ese momento que se me cayó la silla, pero como estaba con el angular entonces seguí tomando las fotos. Me sorprendió, la verdad. Al final me preguntaron que si estaba bien, fue una gran experiencia”, confesó el fotógrafo después de finalizar el cotejo.

En una de las fotografías desde el suelo que tomó Cortez, se nota a Mario Mandzukic abrir sus brazos, mientras otros croatas llegan por su espalda y, finalmente, se derrumban sobre el fotógrafo, situación que no desaprovechó y que siguió capturando con su cámara.

Al final los mismos seleccionados de los Balcanes lo ayudaron a levantarse y Domagoj Vida le pidió disculpas con un beso en la frente; sin duda el fotógrafo fue un elemento más que pasó a la historia en este Mundial de Rusia 2018.

El beso me sorprendió, pero es lógico. Al principio no sabía ni quién era, después se dieron cuenta y me preguntaron si estaba bien”, puntualizó el fotógrafo.

Este partido se realizó en marco de la segunda semifinal del Mundial de Rusia 2018, en la que los croatas vencieron a la delegación de Inglaterra con un marcador final de 2-1. Kieran Trippier marcó para los británicos, mientras que Ivan Persic y Mandzukic anotaron los goles de los eslavos.

La final de la Copa del Mundo se realizará este domingo a las 9 a. m. (hora tica), entre Croacia y Francia.

Yuri Cortez laboró en Costa Rica como corresponsal de la agencia AFP. En el 2013 estuvo involucrado en un juicio en contra de los guardaespaldas de Tom Brady–estrella de fútbol americano– y la modelo Gisele Bündchen.

En ese entonces los custodios fueron acusados y eventualmente hallados culpables por tentativa de homicidio en contra de Cortez y de Rolando Avilés, quien en ese entonces se desempeñaba como fotógrafo del diario Al Día.

Este hecho ocurrió cuando Bündchen y Brady celebraron su boda el 4 de abril de 2009 en una casa de playa en Cóbano de Puntarenas.

Los fotógrafos, quienes habían tomado algunas imágenes de la boda en labores propias de sus medios, fueron abordados por los guardaespaldas, que les exigieron entregar las tarjetas de memoria de sus cámaras, a lo cual se negaron.

Cuando los reporteros se alejaban del lugar, al menos uno de los escoltas disparó contra el vehículo en el que se movilizaban, poniendo en riesgo la vida de los reporteros gráficos.